“Martí le hubiera puesto Abya Yala a la Casa de las Américas”

Mesa Escrito en Abya Yala: emergencia y permanencia de las literaturas indígenas. Jaime Gómez Triana, Ariruma Kowii y Miguel Rocha

La segunda tarde de conversatorios e intercambios del Premio Casa 2020 concluyó con la mesa Escrito en Abya Yala: emergencia y permanencia de las literaturas indígenas en la cual intervinieron los jurados de esta categoría, Jaime Gómez Triana, también director del Programa de Culturas Originarias de América de la Casa, el poeta kichwa ecuatoriano Ariruma Kowii y el ensayista colombiano Miguel Rocha.

Gómez Triana abrió la ronda poniendo en contexto la labor de la Casa de las Américas en la promoción, estudio y fomento de las culturas originarias a través de los años. Mediante el Premio Casa, publicaciones, encuentros y una permanente colaboración entre estudiosos e intelectuales indígenas, la Casa ha sostenido y propiciado durante décadas un acercamiento a las problemáticas de las naciones indígenas.  Sin embargo, a pesar de que la institución cubana siempre trabajó con una treintena de países, no es hasta 2011, cuando se funda el Programa de Culturas Originarias de América (COA), que entran a la Casa más de mil lenguas y pueblos originarios.

Miguel Rocha, quien obtuviera el Premio Casa en 2016 con su libro Mingas de la palabra, llamó la atención sobre el hecho de que “lo que hemos estado haciendo en estos días aquí ha sido una gran minga, es decir, una labor comunitaria, conservando las diferencias”.

El investigador y ensayista colombiano partió de la pregunta sobre qué es escritura, qué es lo escrito, términos que están ahora mismo en debate. Hizo un recorrido por los autores y autoras de una literatura indígena que también pasa por otras texturas y otros tejidos en los cuales la oralidad y la agrafía son también peculiaridades intrínsecas de la poesía y la narratividad indígena. Varios ejemplos dieron cuenta de la vitalidad de las diferentes escrituras y gestos escriturales que conforman un cuerpo diverso y rico. Entre los ejemplos se encontraba el poeta mapuche Elicura Chihuailaf, jurado del Premio Casa y autor publicado, en una edición bilingüe por el Fondo Editorial Casa, quien ha acuñado el término oralitura, escritos que van al lado de la oralidad en una temporalidad de escucha, donde la tradición intrafamiliar es vital.

Para el poeta kichwa Ariruma Kowii, a quien Rocha denomina como cantor, la palabra es sanación. Por ello – lo hizo también durante la inauguración del Premio Casa el pasado día 20 de enero – comenzó su intervención invitando a los presentes a una evocación guerrera. Kowii trazó una ruta crítica de las estrategias de sumisión y coloniaje por medio de la palabra y de la lengua y reivindicó la noción de Abya Yala como nación matria. “Martí le hubiera puesto Abya Yala a la Casa de las Américas”, dijo en un momento. Comentó cómo en Ecuador los indígenas han sido invisibilizados y cómo aun, desde posiciones de progresistas, especialmente en la década de los setenta, las peculiaridades culturales y la cosmovisión de los pueblos originarios no han sido comprendidos por la izquierda y han intentado adoctrinar a los pueblos indígenas. A pesar que en 2008 la nueva constitución declaró a Ecuador un país plurinacional y pluricultural, no se han puesto en práctica proyectos que salven y velen por las lenguas y las culturas. No existe un plan de estudio en las escuelas que enseñe las lenguas indígenas oficiales.

Igualmente, en su discurso, Kowii se refirió al valor sanador de la palabra. De ahí que muchos rituales ofrezcan serenidad. “Ello explica cómo hemos podido permanecer cuerdos a pesar de tanta inhumanidad contra nosotros”.

Tanto Rocha como Kowii llamaron la atención sobre el hecho de que muchas veces se idealizan los pueblos y las culturas indígenas. En la década de los ochentas, en pleno auge de la antropología, algunos se declaraban “especialistas de indios”, cuando estaban lejos de una comprensión profunda de los procesos hacia el interior de las comunidades indígenas. “Debemos ser críticos con nosotros mismos también”.

La mesa confirmó que las literaturas indígenas permanecen vivas en los múltiples tejidos en que las voces toman cuerpo: en la oralidad, en la escritura, en los tejidos, en las pinturas. “Nuestra literatura es alegre, nuestra pintura es alegre. No hay tragedia en ellas”, aseveró Kowii en los finales del panel. Este jueves 30 a las 7:00 pm se darán a conocer los nuevos Premios Casa. Con un nuevo galardón en la categoría de culturas originarias, la Casa de las Américas sigue apostando por los escritos en Abya Yala.

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