De las raíces a la música

por Monserrat Escobio Llanos, Estudiante de Musicología

Una de las integrantes del jurado de esta edición del Premio de Musicología Casa de las Américas, Berenice Corti (Argentina)i impartió la conferencia Paul Wyer y las matrices afroatlánticas del jazz creol. Licenciada en Ciencias de la Comunicación, Magister en Comunicación y Cultura y doctoranda (tesis entregada) en Ciencias Sociales de la  Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. Es investigadora en el Instituto de Investigación en Etnomusicología de la Ciudad de Buenos Aires, profesora en la facultad antes mencionada y del Conservatorio Manuel de Falla. Ha escrito libros como Jazz Argentino y La música «negra» del país «blanco» (Gourmet Musical, 2015). Ha obtenido condecoraciones como la Distinción Jazzología (Centro Cultural Gral. San Martín, Ministerio de Cultura GCBA, 2004). Fue productora independiente de conciertos con su local Jazz Club en el Paseo La Plaza (1997-2000) y en otros espacios como el Centro Cultural Konex (2002-2004).  En la actualidad integra el Proyecto de I+D: Textos populares y prácticas plebeyas. Funge además como investigadora del Área de Músicas Populares del Instituto de Investigación en Etnomusicología de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo del Proyecto «Músicas populares del Atlántico Negro en la Argentina. Brasil en Buenos Aires» (2019-2020).

Corti mencionó que es un honor poder ser partícipe del Premio y Coloquio Internacional de Musicología Casa de las Américas, que es casi un sueño para cualquier investigador de la música estar en Casa de las Américas y compartir todo lo relacionado a este evento, pues es relevante para sus vidas y carreras, ya que tienen la posibilidad de extender hacia sus entornos lo que hacen, expresa que es maravilloso ser consciente de que eso está pasando y que por ello se encuentra plenamente agradecida.

La conferencia se centró en la figura de Paul Wyer (1890-1959) jazzista estadounidense de familia creol y en la gran influencia que tienen las raíces culturales de un músico, en su forma de hacer música, ya sea como director de orquesta, compositor o intérprete.

Berenice Corti inició su presentación con una cita que dice: El conocimiento artístico completa el conocimiento científico para aproximarlo a las competencias de lo real, esto lo escribió Bernabé Chamoiseau y Confiant y se encuentra en la página sesenta del libro Elogio a la Creolidad (1988), el cual marcó mucho su tesis de doctorado, según informó. Y además resaltó que pensar la idea de un jazz latinoamericano implica incluir necesariamente al conjunto de la región, comprendernos como una sola región con el Caribe, con el conjunto de América Latina.

Expresó que conoceríamos la historia de Paul Wyer y la forma en que nos presentó a este jazzista fue haciendo música en un video de un fragmento de una de las tres películas en las que él participó.

Situó a Paul Wyer en la Historia del Jazz Argentino y para ello usó el método de buscar cómo se producía la música en las distintas etapas y cómo se consumía, además de las características estilísticas.

La idea de Creolidad para Berenice Corti es una potente herramienta conceptual, por las ideas que sugiere, una de ellas es que la Creolidad se produce por un grado de confrontación cultural en el Nuevo Mundo, según Bernabé Chamoiseau. Plantea además, que al estar trabajando con un sujeto creol, desde lo que ofrece el elogio de la Creolidad, hay que plantearse qué cantidad de ideas pueden aparecer por esta afirmación, entre ellas la idea de la confrontación cultural mencionada con anterioridad, el mestizaje, el sincretismo. La última idea que expone es Creolidad como mundo difractado pero recompuesto, dicha por Bernabé Chamoiseau y Confiant, expresa que estas ideas son una serie de líneas para trabajar, que le posibilita este concepto de Creolidad y que sirven para trasladarse a una experiencia concreta como es este caso de un músico en específico, Paul Wyer.

Según dijo la investigadora en Argentina el jazz negro era el jazz de arte y el jazz blanco era para bailar. Plantea que la forma metodológica para poder comprender la diferencia entre una variante de otra y en específico para entender al músico Paul Wyer es mediante el nivel de las emociones y la sensibilidad de los músicos, el nivel narrativo, que es el análisis del discurso, el nivel del sonido-música, que es el análisis discursivo, sonoro de la música y el nivel del gesto en los videos, para comprender las cuestiones de la corporalidad y el análisis de la persona.

La musicóloga concluyó su exposición planteando que el jazz en sus cien años de historia en Argentina y especialmente en Buenos Aires, recuperó a su modo y no sin contradicciones y tensiones la presencia local del Atlántico Negro, aparentemente ausente tras el retiro de la esfera pública de las prácticas culturales de los afroargentinos.

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