Un viaje por el mundo digital

Por Christina Carballo, Estudiante de Musicología

Como parte del XI Coloquio Internacional de Musicología, la Casa de las Américas acogió durante la tarde del jueves 5 en la sala Manuel Galich a tres investigadores, cuyos estudios tenían como eje común el interés por los nuevos paradigmas metodológicos basados en técnicas y formatos digitales. Una mesa sumamente actual que estuvo moderada por la joven musicóloga Leannelis Cárdenas.

El trabajo que dio inicio al panel fue del investigador y etnomusicólogo mexicano Juan Bermúdez: ¿Qué música? Si nadie toca… si nadie sabe… Reflexionando el etnografiar de un musicking digital, una investigación que se centra en los performance, identidades y significados musicales en la aplicación TikTok. A lo largo de la ponencia el musicólogo expuso varias interrogantes: ¿Cuál música? ¿Qué performance? ¿Dónde tiene lugar el performance? Y ¿Cómo quieres investigar esto? Dando respuestas a las interrogantes es que se desarrolla la exposición. Como respuesta presentó una visión en la que performance adquiere una distinción mayor, el cual va más allá de la representación física y se desarrolló tanto en el “mundo real” como en el “ciberespacio” (entendiendo la vida real ligada a la virtualidad). Para responder la última interrogante el autor explicó que el mejor método que se podría utilizar para el desarrollo de una investigación de esta índole sería el etnográfico, más específicamente a través de una observación participante bajo un enfoque hermenéutico.

La segunda intervención de la tarde fue de la brasileña master en musicología Rossana Araujo Rodríguez, profesora del instituto Federal de Goiás-Campus Goiânia: El momento y el lugar de la música es el nombre de su ponencia. Es un análisis del proceso de producción de la música desde la perspectiva del receptor, a través de una mirada metodológicamente histórica y sociológica, que se plantea como punto de partida; Cuándo, dónde, y cómo existe la música, teniendo en cuenta las percepciones de espacio-tiempo y las circunstancias que construyen el acto de disfrutar. Explicó que el objetivo de las ciencias sociales debiera ser crear lazos y relaciones entre la mente (como ente antropológico) el cerebro (como órgano biológico) y la computadora (como una inteligencia artificial) para lograr ampliar la visión más allá de la percepción sensorial pura.

Después de una interesante sección de preguntas, justo antes de terminar la conferencia, la investigadora Lázara pidió la palabra para culminar con un homenaje a una de las más importantes musicólogas cubanas, a quien también está dedicado el coloquio; María Teresa Linares, provocando así, un aplauso final lleno de emociones y agradecimientos contenidos.

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