Es peligroso respirar

Por Daniele Santana

Dos colegas y amigos del grupo teatral brasileño Contadores de Mentira, que nos visitaran en octubre pasado con varias muestras de su trabajo, la actriz y activista Daniele Santana, y el director, actor y militante cultural Cleiton Pereira, nos envían sus reflexiones sobre la situación social de la escena en su país en el contexto de la pandemia.

El mundo entero vive el fenómeno del aislamiento social. ¡Todos estamos  expectantes por el final y nos falta el aliento!

Inspiro. ¿Qué? ¿Para qué? ¿Por dónde? ¿Cómo?

Nuestros muros se convirtieron en fronteras y atravesarlos es una verdadera aventura. No importa donde viva, lo que tenga, lo que piense, o que haga. ¡El virus está cerca de todo el mundo!

ES PELIGROSO RESPIRAR. Respirar… ¡La más simple e imprescindible de las acciones…!

Detrás de los muros, atormentados por la ansiedad, por la clausura, por el distanciamento, estamos nosotros y traemos con nosotros al Teatro. De algún modo él siempre estuvo en nuestras casas, pero en este momento ese es el único lugar donde puede estar. ¿Cómo recibirlo? ¿Dónde acomodarlo? ¿Que darle de comer? ¿Como animarlo en los días terribles? ¿Cómo mantenerlo vivo lejos de su fuente imprescindible de vida?

En tiempos en que no hay respuestas, volvemos a las grandes preguntas…

Los muros y portones de nuestras casas se transformaron en fronteras, al salir a las calles nos las llevamos con nosotros también; nuestro cuerpo se fronterizó, no está permitido el abrazo, el contacto, nos miramos de lejos y no sabemos qué hacer cuando los ojos se nos llenan de saudade.

Como artistas que somos, nuestro cuerpo público está impedido, el rito del encuentro teatral está innegociablemente interrumpido. Me falta el aire.

Es peligroso respirar…

Es peligroso no respirar…

El tiempo se estira.

Las pantallas se estiran.

Los bytes se estiran.

El aire no; él se comprime.

¡Es peligroso no respirar!

Llegará el tiempo en que este momento sea pasado, llegará el tiempo en que estos momentos sean revividos en los escenarios, en los filmes, en las canciones. Pero mientras llega, nos apoyamos en la incertidumbre del día. Imposibilitados de retomar el control de nuestras idas y venidas, de mirar el mundo sin máscaras… ¡aunque eso tal vez nunca haya sido ni será posible!

Vírus de resistencia cultural

Por Cleiton Pereira

Cuando llegó esta tempestad, casi todos nosotros los del teatro de grupo, ya luchábamos, y  mucho, por políticas públicas que comprendieran esta microcultura de organización que no sigue los parámetros del capital. Ya sentíamos hambre, ya luchábamos por mantener nuestros espacios de creación. La pandemia llega en una época en que la cultura en el Brasil sufre represalias del gobierno federal, con discursos racistas, nazistas, machistas, impregnados de odio contra los artistas y los hacedores de cultura.

En este momento de nuestra historia luchamos también contra un genocidio perpetrado por el Presidente de la República, que convoca a la población a volver al trabajo, a seguir un aislamiento vertical, impulsando a sus seguidores al odio y a la violencia en las calles. Ya no basta el dolor, el miedo y el trauma colectivo provocado por la pandemia, vimos carros por las calles convocando a la población a salir, vimos manifestantes pro Bolsonaro en estraños performances con ataúdes que ridiculizan a los que intentan protegerse. Vimos hospitales invadidos a gritos; médicos y enfermeros que son agredidos por seguidores del Presidente. Así, en nuestro país es amedrentante la lucha por la vida.

La pandemia de un virus mortal asola al mundo y al Brasil, hay también una epidemia neopentecostal de intolerancia que masacra al pueblo brasileño y a sus raíces culturales. Indios, negros, pobres están sufriendo doblemente este momento de la historia. Es una carnicería humana…

Como artistas y militantes llevamos al extremo nuestra capacidad de resistencia. Los artistas nos organizamos en favor de políticas públicas de sobrevivencia cultural, exigimos de nuestros gobernantes acciones de protección para la cultura, ocupamos espacios en las redes sociales y mantenemos la energía para no morir o desaparecer. Hemos perdido a muchos compañeros y compañeras en la lucha. Muchos espacios cerraron sus puertas, pero aún mantenemos firme la convicción de que en un futuro reactivaremos el llamado para que el teatro renazca de bajo los escombros. Tengo la certeza de que precisamente con todas las estructuras en el piso y con la posible crisis económica que vendrá y nos asombrará aun por muchos anos, seremos fundamentales para reconstruir el imaginario de la humanidad. El tiempo parece muy largo y no nos permite soñar el futuro, ya que una niebla aún cubre el mañana. Sin embargo, tenemos que ser capaces de luchar contra la opresión, inclusive dentro de nuestras casas.

Por ahora, nos resta entender este momento impar de nuestra historia y lidiar con coraje, sobre esta línea entre la vida y la muerte. Intentamos mantenernos firmes. Mi grupo, Contadores de Mentira, este año, en el mes de agosto completará 25 años de una senda que nos exigió y aún nos exige mucha lucha. Al final de esta pandemia tendremos que propagar un nuevo virus… Un virus positivo y curativo que haga que el ser humano pueda reconstruir la vida, que haga florecer nuevos creadores, que renueve la humanidad a través de la sangre y las venas que corren por ella. Un virus capaz de derribar a los tiranos. Cuando miramos para los escombros, cuando tengamos que reconstruirlo todo, tendremos que luchar también contra los oportunistas de la fé que ocuparán este espacio como una oportunidad de “salvación”. Corresponde a los artistas estar también en el momento de la reconstrucción del imaginario pos pandemia. Ayudaremos a recoger y a enterrar los muertos, reconstruiremos las casas y escribiremos nuestros libros. El arte tendrá que ayudar a reconstruir el planeta, por lo tanto, tendremos la oportunidad única de reconquistar la confianza a través de nuestras creaciones y de nuestros llamados.

En este momento, mi grupo de teatro y yo estamos cultivando este “vírus del teatro”… En breve él saldrá de nuestros laboratorios… Queremos estar presentes para volver a levantar el planeta…

(Traducido del portugués por V.M.T.)

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