Soñados por nuestra época. Lecturas sobre Federico Polleri

por Gabriela Perera Vitlloch

‘‘No es poco lo que les corresponderá demoler y sufrir: de lo que se trata es de rehacer el mundo’’

Víctor Segre

Recuerdo las reflexiones sobre lo rápido que se movía el mundo, cada vez en menos tiempo, a consecuencia del pensamiento de generaciones formadas en una era posmoderna, y de la gran revolución tecnológica, por supuesto. La invasión de la pandemia, sin embargo, ha ralentizado muchos procesos y no nos queda más remedio que permanecer en calma, e intentar regenerarnos para lograr una estabilidad nueva en medio de las circunstancias. Durante este periodo se ha estilado visitar la literatura, el teatro, el cine, de autores que premeditaron apocalipsis. Puro morbo sobre el hallazgo de alguna verdad, pero que nos han permitido revalorar nuestro presente.

Días antes de iniciarse en Cuba el confinamiento, encontré textos del dramaturgo argentino Federico Polleri, quien nos entregara una selección de tres obras bajo el sello de Ajo Editora. Ensayo sobre el miedo es la pieza que abre su libro, seguida de las reflexiones de Jorge Dubatti. En aquel momento fue un texto futurista, relacionado con una realidad aún no sufrida, pero que en esencia colapsaba al mundo posmoderno y dejaba solo una muestra metafórica de entes en resistencia, que intentaban salvarse de Los Otros y crear un lugar nuevo.

Una pianista, seis bolsas de arena, un barril de madera, tres ruedas de carreta, dos máquinas de escribir, un piano, un ladrillo. Es todo lo que Polleri da a sus personajes para que construyan una barricada protectora en la Distopía grotesca sobre el fin del mundo. En acto único se proyecta un altar polifónico mediante la presencia y voz del ciego, del lazarillo, de la vigía, de la narcoléptica, del policía, del hipocondríaco y de la pianista, quienes han huido e intentan reiniciarse en un refugio.

Cada personaje es una pieza del miedo. Paranoicos, especuladores, y con restos de verdades que arman el drama de tesis. “De lo que tengo miedo es de tu miedo”,dice La narcoléptica. Miedo a la muerte, a la enfermedad, a la pobreza, a la soledad, a la locura, al insomnio, al amor, a la vejez, a la política… y así, en el intento de la construcción nueva, se alimenta un caos indisoluble heredado del mundo del que desean limpiarse. Desde afuera, una manifestación quiere intervenirlos, personas que consumen, que discuten, que compiten entre ellos: ¿Clase media? ¿Inmigrantes? Los personajes refugiados deben elegir entre recuperar el mundo o construir su lugar propio.

La imponente catarsis del miedo goza de una teatralidad muy marcada que me recuerda a lo que Manuel Santos Iñurrieta llamó teatro épico latinoamericano, en el que los códigos brechtianos son asimilados por las experiencias históricas y culturales de nuestro continente. El sentido poético-narrativo al inicio, la presencia de un coro que inevitablemente nos remite a los griegos, las proyecciones de frases, la alusión a los carteles que llevan Los otros, construyen la esencia épica brechtiana. Lo cual da al texto un sentido de ponencia o ensayo poético-teatral más agudo sobre un presente agresivo en el que los personajes dudan de su existencia, de la verosimilitud de los acontecimientos y nos traslada a un solo lugar posible: la conciencia del autor.

Federico Polleri es tambiénactor, director, periodista y docente. Fundador del grupo de teatro La Rosa de Cobre con el que ha estrenado gran parte de sus piezas durante más de diez años de trayectoria. Entre ellas, Ensayo sobre el miedo, en marzo del 2018 en Mar del Plata; dirigida por él.

En medio de un país de riqueza teatral privilegiada es referente de la renovación de la dramaturgia argentina contemporánea, según plantea Dubatti, quien ha seguido de cerca la obra Polleri. Entre sus textos están también La rosa de cobre, Mayo, Un poco de agua, El escapista, y Éxodo. Ensayo sobre la masculinidad. Sobre el proceso escénico de este último tuvimos contacto directo con el autor durante la XIII Bienal de La Habana, gracias a la conferencia que Polleri dictó sobre la investigación del proyecto y de la que quedan testimonios en su trabajo “Masculinidades en disputa. Una aproximación desde el teatro documental”, publicado en el número más reciente de la revista Conjunto.[1]

Para Polleri el teatro es una vía de asimilación del mundo, una forma de hacer comunidad que se intersecta por la individualidad de la escritura y los procesos colectivos de la puesta en escena. En el texto analizado hay un ambiente distópico en el que la comunidad que representa vive una batalla frente a hombres conservadores. En su crítica al mundo posmoderno, a los artistas, a la dominación, a la clase media y al miedo, la idea del tiempo aturde a los personajes con aromas del pasado y del futuro. Huelen el pasado que añoran: el crepúsculo, la salida del sol, el hospital, el café, la pólvora, las sábanas. Extrañan el vino tinto, el mar, el agua fresca, la vereda, el flan de coco, la siesta, el cine. Y en ese punto intermedio del presente, convivimos bajo la incertidumbre del aislamiento. La pandemia nos ha hecho escapar del mundo y ahora, que tanto extrañamos, deberíamos observar lo que nos ha quedado para crear, sin miedo, los nuevos lugares para habitar en paz.


[1] Accesible en: http://www.casadelasamericas.org/publicaciones/revistaconjunto/192_193/07%20Federico%20Polleri.pdf

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