Cien años de Teté Linares

Por Dianelis Hernández

En Casa de las Américas en 2010. Foto: Belén Vega.

Hoy, como previó hace una década, celebra un siglo de vida la musicóloga e investigadora María Teresa (Teté) Linares. Un motivo clarísimo de festejo para la memoria musical cubana y en especial para la Casa de las Américas, institución a la llegó junto a su inseparable Argeliers León, y en la cual marcó pauta por su quehacer multidimensional y sus aportes extraordinarios.

Sus primeros días en la Casa, los recuerda la propia María Teresa en un testimonio que recoge el documental Los Santamaría. De Prexigueiro a Cuba, de Lois Pérez Leira. Dice Teté:

A Haydee [Santamaría] la conocí desde el mismo principio de la Casa de las Américas, cuando empezamos en la Academia de Ciencias a organizar el Instituto de Etnología y Folclor. A partir de ahí, Haydee nos llama para hacer un Festival, y le encarga a Argeliers —que además de ser etnólogo y folclorista y todas las cosas que fue, era compositor de música contemporánea— que dirija el Festival de Música. Argeliers empieza a llamar a todos los músicos latinoamericanos, músicos eruditos […], de obras de concierto, y Haydee le dice que no, que había que poner música popular. Dice Argeliers «con todo no puedo» y ella respondió «Bueno, que venga su esposa».

Entonces voy para allá y empiezo a ver qué posibilidades había de llevar grupos. Llevé gente de la música campesina, llevé gente de la trova tradicional, llevé a artistas como Elena Burke y Omara que hicieron los dúos esos que hacían ellas con canciones del feeling… Bueno se hizo un festival muy grande. Yo lo que más recuerdo es el entusiasmo de Haydee.

En el año 1972 asesoró a la institución en la realización del Encuentro de Música Latinoamericana, que contó con la participación de más de sesenta autores e intérpretes de música sinfónica, de cámara y popular de Cuba, Chile, México, Puerto Rico, Perú y Uruguay. Años después integró el jurado de la primera edición del Premio de Musicología Casa de las Américas, que ayudó a pensar en el año 1979. También integró ese Jurado de 1986. No obstante, aunque las fotos atesoradas en el archivo la ubican fundamentalmente en esos espacios en que fue protagonista lo cierto es que su presencia fue cotidiana y, siempre, provechosa.

Junto Argeliers León y Haydee Santamaría. Foto: Archivio de la Casa de las Américas.

A ello se debe que, hace una década, la Casa de las Américas le dedicara las jornadas de la decimosegunda edición del Premio de Musicología y su Coloquio Internacional, ocasión en que recibió el saludo de sus colegas de América Latina y el Caribe, esos que tantas veces compartieron con ella debates y largas conversaciones, en las que siempre defendió con pasión la necesidad de conocer a fondo las raíces de nuestra cultura popular.

Creadora, junto a Argeliers León, de la base metodológica y teórica de una escuela musicológica cubana con pensamiento propio y de avanzada, Teté Linares es recordada en la Casa por su magisterio, su rigor, pero sobre todo es recordada por su sensibilidad, que iba más allá de cualquier formalidad.

Muchos son los lauros que con 100 años de vida atesora esta mujer, aunque quizás el mayor de ellos es poder ver a sus alumnos crecer en el ejercicio del pensamiento y la responsabilidad que siempre inculcó con respeto, siendo ejemplo.

Resulta imposible reunir en un texto referencias que permitan comprender el vasto territorio de sus empeños. Para hacer todo lo que ella hizo se necesitarían mínimo dos vidas, así de extensas, sin perder un día. Sin descanso, supo hacer sus sueños realidad y gracias a ello existe un enorme acervo patrimonial salvaguardado para las actuales y futuras generaciones.

Junto a su hija Regina León y a María Elena Vinueza. Foto: Archivo.

Musicóloga, filóloga, pedagoga, productora discográfica, Doctora Honoris Causa por el Instituto Superior de Arte, Miembro de Mérito de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y autora de una extensa obra de investigación acerca de la música y la cultura de Cuba e Hispanoamérica, Teté acumula las más relevantes distinciones, órdenes y premios que se otorgan en el país y muchas más. Pero una de sus más queridas discípulas, María Elena Vinueza, directora de Música de la Casa de las Américas, al hablar de ella, asegura que su reconocimiento más justo fue otro:

María Teresa ha sido para nosotros infinita dentro de la Casa de las Américas, aquí le debemos mucho. Cada uno de los que estamos aquí de alguna manera representamos su quehacer, su lealtad y su ética, lo ella, junto a Argeliers, supo sembrar (…) Hoy podemos asegurar que su legado aquí, fue el mismo que dejó en todas partes que estuvo: trabajar, trabajar y trabajar. En muy pocos lugares lo ponen, pero ella es Heroína del Trabajo de la República de Cuba y ese es su título más justo, porque lo que hizo a lo largo de toda su vida, fue preocuparse con la mayor sinceridad y entrega posible por la cultura cubana.

Al llegar a los 90 y repensar en su trayectoria de vida y trabajo, Teté definió en una conversación con Grizel Hernández para la Videoteca Contracorriente su propio camino. Entonces dijo con gran humildad:

No soy decana de la musicología cubana; por delante de mí hay muchos jóvenes que me han sobrepasado. Solo soy una persona fiel a su trabajo, una persona que le gusta trabajar y ahora ya anciana digo: hago lo que yo quiero; escojo un camino u otro; no tengo nada programado; no tengo la obligación de seguir una norma dada; la norma la hago yo. Entonces me siento muy feliz en primer lugar de haberme dedicado a la música, a estudiarla y a enseñarla. Haber disfrutado la música y sobre todo de que en este momento todavía yo tenga la posibilidad de hacer cosas nuevas, novedosas.

[…] no veo los noventa años como un montón de años. Miro para atrás y veo lo feliz, lo infeliz no, aunque hubo momentos malos. Veo lo que dejé y pienso que todavía debo hacer algo mejor de lo que hice. Y con ese entusiasmo vivo y pienso llegar a los cien años […]

Y llegó y aquí está con nosotros. En estos días desde el Centro de Investigación y Desarrollo de la Música Cubana se le ha tributado el homenaje que merece y su obra resaltada en la separata del número 32 del Boletín Música de la Casa de las Américas, sigue deparando sorpresas gracias a la acuciosa compilación de materiales emprendida por María Elena Vinueza e Inés Casañas. Visibilizados y reunidos sus materiales, de seguro, seguirán provocando y encantando, abriendo nuevos y fecundos debates y sumando fieles a los muchos que hoy celebran con ella.     

María Elena Vinueza. Mensaje desde la Casa de las Américas por el Centenario de María Teresa Linares.

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