Edesio Alejandro: Premio Nacional de Música 2020

Por Layda Ferrando

Edesio Alejandro estudió primero la guitarra. Pero muy pronto se desató su espíritu creativo y comenzó a componer. Sendos boletines Música del año 1978 registran en su contraportada obras del entonces adolescente: Canción de cuna, para piano (1976); Tema 1, para voz, flauta, violín, viola, violonchelo, contrabajo y guitarra (1976); Por las huellas de Guayabo Blanco, para guitarra y Tema 2, para guitarra (ambas de 1978).

Conducido por maestros de la talla de Clara Nicola, Mario Daly y Flores Chaviano, culminó sus estudios como instrumentista. Recibió clases magistrales de Leo Brouwer y Alirio Díaz en el Encuentro de Guitarristas de América Latina y el Caribe. Pero su talento ya estaba enfocado hacia la composición y, en temprana fecha de 1979, participa en el Panorama de la obra de jóvenes compositores organizado en el premio de Musicología Casa de las Américas.

El universo electroacústico le llega de la mano del pionero Juan Blanco. Será tan profunda la inmersión que marcará gran parte de su obra, pues el amplio diapasón de posibilidades técnicas y las diversas estéticas que propicia la electroacústica le vienen de maravilla al ecuménico pensar y sentir de este artista. Se sucederán obras dentro del ámbito de la sala de concierto y la sonorización de espacios —propuesta artística recurrente en los años sesenta y setenta— como la monumental sonorización de los pabellones y la fuente de recinto ferial ExpoCuba (La Habana,1988), donde se integra al equipo coordinado por Blanco para unificar una serie de bandas sonoras creadas por Frank Fernández, Jesús Ortega, José María Vitier, Juan Formell, Miguel Bonachea y Jorge Maletá. Antes, la obra Tres de dos, para cinta magnetofónica —en coautoría con Juan Piñera— había sido premiada en el XII Concurso Internacional de Música Electroacústica de Bourges y en la I Tribuna Internacional de Música Electroacústica de París 1985. Será un activo participante de los Festivales Internacionales de Música Electroacústica Primavera en Varadero y, en 2003, la obra Tecnotrónicas, creada en coautoría con Blanco, obtendrá el Premio Cubadisco en la categoría Música electroacústica.

Se impone hablar de su multipremiado trabajo para el cine: Premio Caracol de la UNEAC a la mejor banda sonora de largometraje por Clandestinos; Premio a la banda sonora en el VI Festival de Cine, Vídeo y Televisión de Trieste, Italia por Hello Hemingway; Premio Caracol de la UNEAC a la mejor banda sonora de largometraje por Madagascar; Premio a la mejor música de largometraje de 35 mm en el XXVI Festival del Cine Latino Americano y Brasileño de Gramado, Brasil por Kleines Tropicana y los lauros a la Mejor música y Mejor Banda Sonora por el filme Suite Habana. En ocasión de la cuarta edición del Premio de Composición Casa de las Américas 2011, la sala Che Guevara fue testigo de una presentación de excelencia cuando la banda sonora de Suite Habana fue puesta íntegramente en concierto audiovisual protagonizado por Edesio, Ernesto Cisneros y Christian Alejandro Rodríguez.

Su inagotable creatividad y la experticia ganada en la industria musical lo colocan como un importante productor musical. Su documental Los 100 sones de Cuba (La historia sin rostro) —relevante testimonio sobre el legado y la vigencia del son cubano— fue nominado a los Premios Grammy Latino 2010 en la categoría de Mejor Álbum Tropical Tradicional y a los Premios Grammy 2011 en ese mismo apartado. Miembro activo de la Academia de Cine de Hollywood y de las academias de los Latin Grammy y los Grammy.

Mucho más puede hablarse de este creador que discurre cómodamente en todas las músicas, siempre desde el acertado equilibrio entre el rigor artístico, el goce y el compromiso con la espiritualidad y la cultura. Entrando el siglo, participa — junto a la recién creada Orquesta Mágica de La Habana— de una hermosa acción generada por la Casa cuando regala el concierto de cierre de la Subasta Humanitaria en beneficio de los pacientes de la Sala Infantil del Hospital Oncológico de La Habana en la Galería Haydee Santamaría de la Casa de las Américas.

La Casa de las Américas se suma a las felicitaciones bien merecidas para el músico y amigo que ha compartido las labores de jurado del Premio de Composición y que nos ha acompañado a lo largo de cuatro décadas con su clara energía y su generoso talento.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.