Conferencia pandémica para deconstruir el patriarcado

Por Aimelys Díaz

Festivo, transgresor, iconoclasta, marcado por la hibridez de géneros, entre la farsa, el teatro musical, el performance, la poesía, es el cabaret político en México. El espíritu satírico del teatro de carpa y del teatro de revista resurge en el teatro cabaret frente a la inflexibilidad de la cultura dominante. Visto por muchos como un género marginal, sobre todo en sus inicios hace más de tres décadas, el teatro de cabaret se ha caracterizado por indagar en las vertientes populares del teatro mexicano, desde el ambiente nocturno de los bares, y asumir una mirada contra-hegemónica.

El cabaret mexicano, que indaga en la revista y la carpa de otros tiempos, también surge ligado a los movimientos sociales y políticos del momento, especialmente a los derechos de la comunidad gay (Tito Vasconcelos, Jesusa Rodríguez, Astrid Hadad y Regina Orozco), al zapatismo que irrumpe con extraordinaria fuerza en los 90 y posteriormente, a los acontecimientos que llevaron a la caída del PRI del poder y al ascenso de la derecha mexicana con el foxismo panista”.[1] Entre las exponentes del género más estudiadas se encuentran Jesusa Rodríguez y Liliana Felipe, denominadas juntas Las Patronas. Con un acento en el teatro de cabaret, estas creadoras han sido maestras de diversos artistas del género. Desde los 80 diversos espacios fueron escenarios de sus proyectos, como El Fracaso, El Cuervo, hasta llegar a El Hábito en 1990, lugar fundamental en el panorama teatral y cultural de la ciudad. Junto a Las Patronas han trabajado diversos creadores como Astrid Hadad, Regina Orozco y Victoria Gutiérrez, con montajes que constituyen hitos en el repertorio del cabaret político como la ópera Donna Giovanni (1983), adaptación de la pieza de Mozart y Da Ponte. Jesusa transforma la obra mozartiana en un teatro lúdico que expone su visión crítica de la actualidad política y las visiones heterosexistas imperantes en México. El Hábito fue el escenario para representar “espectáculos mezcla de cabaret, carpa y performance como Juicio a Salinas, Víctimas del pecado neoliberal, Pastorela terrorista, El derecho de abortar, La Coatlicue y Malinche”.[2]

Deben destacarse los sólidos vínculos entre la Casa de las Américas y estas magníficas creadoras que han llegado a los escenarios cubanos invitadas por la Dirección de Teatro de la Casa. Muchos espectadores de la Temporada de Teatro Latinoamericano y Caribeño Mayo Teatral 2004 pueden recordar a Las Patronas con Arquetipas, o en la edición de 2006 a Regina Orozco con Regina en diván, y quizás alguien evoque a Astrid Hadad y Los Tarzanes en Heavy Nopal durante las jornadas más lejanas de Mayo Teatral 2001.

En 2005 Jesusa y Liliana cedieron El Hábito, –actualmente El Vicio– a Las Reinas Chulas, “una suerte de herederas suyas que mantienen una programación satírica y organizan cada año una muestra internacional de performance”.[3] Y como en una cadena de transmisión de saberes, Las Reinas Chulas (Ana Francis Mor, Cecilia Sotres, Nora Huerta y Marisol Gasé) han realizado una amplia labor pedagógica, una de sus discípulas directas es Leticia Pedrajo, intérprete de Cómo deconstruirse del patriarcado y venirse en el momento. Desde el pasado 1ro. de diciembre y hasta el 28 de febrero en el sitio boletopolis.com está disponible esta “conferencia pandémica” virtual interpretada por la actriz mexicana.

Egresada de la UNAM de Literatura Dramática y Teatro, Pedrajo ha dicho sentirse muy cómoda en el cabaret político, por la mezcla de la comedia, la política y el activismo como medio de resistencia, además de ser interactivo con el público. Sobre esta actriz, un dato curioso destacado por Alzate,[4] es su participación en las ligas de improvisación con el director teatral Alberto Lomnitz, lo cual le dio soltura escénica, importante para la improvisación en el teatro de cabaret. Con el teatro bar El Vicio como escenario, la nombrada teatrera solitaria cuenta con numerosas piezas entre las que se destaca Pita en cuatro tiempos: juguete escénico cabareteado por una narcisa y un pianista cómplice (2007). Este es un unipersonal en torno a la figura de la escritora Pita Mor, su infancia, su poesía, sus relaciones con Diego Rivera y su rivalidad con María Félix. La sátira atraviesa esta puesta junto a la presencia de un pianista casi mudo. El humor ácido e irreverente destaca en sus creaciones, junto a la sátira de los moralismos religiosos y la parodia de los políticos del momento.

Apoyado por el Programa de Creadores Escénicos con trayectoria 2020-2022 del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA), el cabaret pandémico feminista Cómo deconstruirse del patriarcado y venirse en el momento, presenta a la doctora feminista Brunetta Annunziata, originaria de Argentina y residente en México, quien desde su casa imparte una conferencia magistral. El humor le sirve a Pedrajo para delinear este personaje alejado de la imagen docta y académica del conferencista convencional. A través de unas gafas moradas como símbolo del feminismo, la doctora propone subvertir estereotipos y tabúes alrededor del placer sexual femenino. Con gran ironía comienza a hablar del “orden lógico, natural y divino” que es el patriarcado. ¿Cómo el sistema patriarcal ha hecho sumisa a la mujer? ¿Qué hacer para liberarse de ese poder? Pedrajo se propone divertir desde una mirada aguda y crítica. Palabras y frases como hembras, feministas, revoltosas, decidir sobre su cuerpo, cuatro olas del feminismo se proyectan en la pared junto al personaje, y las imágenes se superponen unas con otras para establecer un juego dinámico logrado a través de las potencialidades del lenguaje audiovisual. La imagen atrae por los colores llamativos que rodean a la artista, lo cual resalta el sentido lúdico y desenfadado de la pieza.

Con una estructura fragmentada, la conferencia posee un ritmo ágil que transita de un sketch a otro, cualidad propia del teatro cabaret. Debe destacarse cómo durante su intervención la doctora emplea el uso de todes y elles como parte de un lenguaje que no distingue géneros, y lanza una aguda crítica a la Real Academia Española (RAE) por la presencia de una terminología machista. “iViva la desobediencia lingüística porque lo que no se nombra no existe!”, afirma la conferencista. La deconstrucción de mitos en torno a lo femenino resulta hilo conductor de la conferencia en la que la actriz muestra su destreza actoral en la interpretación de diferentes personajes y en la manipulación titiritera. Así observamos la escena en que la doctora tras un retablo manipula a los títeres Eva y Adán, quienes hablan acerca del placer femenino y Eva le pide a Adán que desea estar arriba durante el sexo para autodirigir su placer. La conferencista también aborda los cuentos infantiles que acentúan la visión de la mujer como ser inferior y toma como ejemplo a Cenicienta. Cual dibujos animados de un libro de cuentos aparecen las hermanastras y el hada madrina representadas por hombres, mientras Cenicienta baila con su príncipe sobre un escenario artificial. El travestismo es uno de los recursos para realizar esta parodia de los cuentos de hadas y con ello deconstruir el amor romántico de príncipes y princesas. En estas escenas debe destacarse la participación de los actores Ángel Inciso, Lizeth Rondero, Iker Arce, Alberto Eliseo y Armando Tapia.

El plano sonoro resulta esencial en la conferencia, un ejemplo es el uso de la musicalidad del rap para referirse a ese “eufemismo que usa el patriarcado para hablar de situaciones que, en realidad, son machistas, sin atenuantes”.[5]  Con arreglos y producción musical de Miguel Gorostieta y Sharon Toribio en la realización del video, la inclusión del “Rap de los micromachismos” acentúa el carácter ecléctico de la pieza. Leticia Pedrajo musicaliza el poema “Ni una menos” de la poeta argentina Itatí Schvartzman.[6] “La madre que educa machitos y princesas/el jefe que escupe: es que está en día femenino/la compañera que te dice: así no vas a conseguir novio”,[7] son el comienzo de una secuencia de esas frases cotidianas que, a veces, de modo imperceptible denigran a la mujer. Desde el vestuario y la gestualidad propios del estilo rapero, Pedrajo concibe una imagen potente y contestataria para denunciar el carácter machista de la sociedad. El lenguaje intermedial se torna fundamental, así al compás de este género urbano, en la pantalla de un viejo televisor se suceden imágenes que muestran ejemplos: propagandas de detergente sólo para féminas, imágenes de concursos de belleza, la violencia obstétrica, niñas vestidas como barbies, entre otras.

En una sociedad como la del país azteca con altos índices de feminicidios, y en las sociedades latinoamericanas en general, lanzar una crítica al patriarcado constituye una acción de activismo político. Desde la virtualidad, Cómo deconstruirse del patriarcado y venirse en el momento defiende el derecho de las mujeres a vivir sin ningún tipo de violencia. “La munda será feminista o no será” afirma Leticia Pedrajo y tras ella se suceden imágenes de manifestaciones de movimientos feministas como Ni una menos y el colectivo chileno Las Tesis. La actriz mexicana aboga por el empoderamiento femenino y la sororidad entre mujeres, lo cual también se percibe en sus perfiles de redes sociales, como instagram, en el que me encuentro con su apoyo a la Ley por el aborto legal en Argentina, o con un escrito suyo dirigido a las mujeres: “Abraza tu feminismo y tu proceso de de-construcción, es tuyo y nada más que tuyo, no hay un abc del feminismo, tu historia, tus heridas, y tus veintes, son sólo tuyos. Sigue tu intuición; para el patriarcado nunca serás suficiente, y se relamerá los bigotes cada vez que caigas, no le hagas caldo gordo. Escúchate siempre, y confía en ti”.[8]


[1] Gastón A. Alzate: Cuatro dificultades para entender el cabaret mexicano, Conjunto 148-149, julio-diciembre, 2008, p. 79.

[2] Vivian Martínez Tabares: Jesusa Rodríguez: Escena de la emancipación en Las crudas del Bicentenario, En: Mujeres y emancipación de la América Latina y el Caribe en los siglos XIX y XX, Ledizioni, Milano, 2013. Disponible en: http://books.openedition.org/ledizioni/324

[3] Vivian Martínez Tabares: Ob. cit.

[4] Ver Gastón A. Alzate: “El cabaret político mexicano y el poder: una lectura gramsciana”, El Ornitorrinco Tachado. Revista de Artes Visuales, n. 9, 2019. Disponible en: https://www.redalyc.org/jatsRepo/5315/531558884006/index.html

[5] Definición dada por Oxfam en el texto 10 ejemplos de micromachismos en la vida cotidiana. Disponible en: https://blog.oxfamintermon.org/ejemplos-de-micromachismos-en-la-vida-cotidiana/

[6] El título del poema hace referencia a la consigna que dio origen en Argentina al colectivo de activistas feministas, que luchan porque no se cometa un feminicidio más. Desde su nacimiento en 2015, este movimiento ha encontrado eco en numerosos países de la región y del mundo. El poema pertenece al libro Ni una menos y otros poemas antipatriarcales, gestado en la primera marcha de junio de 2015 y publicado en febrero de 2017.

[7] Itatí Schvartzman: Ni una menos. Disponible en: https://feminacida.com.ar/ni-una-menos-y-otros-poemas-antipatriarcales/

[8] Del perfil de instagram de Leticia Pedrajo.

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