Opus para Ferrari

Yoani Rivera Víctores*

La Casa de las Américas celebra hoy los 101 años de un gran maestro del arte latinoamericano e internacional, el argentino León Ferrari. Y qué mejor manera para hacerlo si no es a través de algunas piezas de su obra que integran nuestra colección.

León Ferrari, es conocido por su particular manera de entender el arte a través del empleo de diversos soportes, y su toma de posición ante la política y la religión, lo que conllevó una profunda relación entre su vida y la experiencia artística. Sus estudios de ingeniería propiciaron que sus primeras obras escultóricas exploraran la luz, la forma y el espacio en composiciones verdaderamente sugestivas dentro del devenir de su obra.

La escultura Opus 137 o Niña perteneciente a la colección Arte de Nuestra América Haydee Santamaría de Casa de las Américas, es una obra donde al artista a través de un fino hilo de acero inoxidable va entretejiendo una forma en el espacio, inscrita dentro de una figura geométrica. De esta forma la estructura de la pieza produce una sensación de construcción permanente.

La pieza llegó a la Casa junto al artista, que había sido invitado en el año 1981 al Encuentro de Intelectuales por la Soberanía de los Pueblos, celebrado en el Palacio de Convenciones de La Habana, Cuba. El artista la donó a la Casa de las Américas y fue expuesta en su primera muestra personal en Cuba, para quedar luego de manera permanente en el espacio del segundo piso de la Casa.

Dado que el filamento metálico con la que está construida esta pieza estuvo en exposición permanente por varios años, sometido al clima inestable de Cuba y a la cercanía al mar a la institución, se decidió almacenarlas para su posterior restauración.  Este proceso se realizó con el objetivo de exhibir las piezas durante el Año Cinético que la Casa realizó en 2009. Teniendo en cuenta la composición de las obras, su condición tridimensional y su morfología constituyó un verdadero reto acometer restauración, pero ello no nos impidió hacer una adecuada intervención.

A partir de una minuciosa limpieza mecánica que conformaría el primer y más importante de los procesos, la eliminación de todo vestigio de suciedad en cada una de las celdas que la conforman, se dio paso a otros procesos más complejos en un segundo momento, como la restitución de los puntos de soldadura. La mayor dificultad estaría en el propio entramado de la pieza.  

La eliminación del óxido contenido en la superficie de las finas varillas de acero fue manualmente imposible, por la movilidad y composición estructural de la escultura, por lo cual fue sometida a un procedimiento de aerosol aplicando un revestimiento adecuado para el acero. Ello permitió restituir a la pieza su original esplendor.

No hay dudas de que un legado artístico, cargado de valor estético y documental, como lo es el cuerpo de obra de León Ferrari, cobra especial importancia como referente en nuestros días, y su promoción, conservación preventiva y restauración puntual supone el necesario homenaje al gran exponente del arte regional que fue, que es.

* Conservadora- Restauradora de obras de arte de la Casa de las Américas.

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