Desde hoy, Seminario de estudios sobre las comunidades nativas americanas, afrodescendientes y latinas en los Estados Unidos

Por Tania Rendón Portelles

Desde este miércoles, la Casa de las Américas acoge el III Seminario de estudios sobre las comunidades nativas americanas, afrodescendientes y latinas en los Estados Unidos, un evento que regresa, esta vez desde las plataformas digitales, cuando han transcurrido 40 años de que en esta misma institución se reunieran más de 50 creadores, sociólogos, activistas y expertos provenientes de varios países, principalmente de esa nación norteña y Puerto Rico.

Jaime Gómez Triana, vicepresidente de la Casa, recordó en las palabras iniciales de la cita precisamente ese momento, en que, justo este día, se efectuara la inauguración del I Seminario sobre la situación de las comunidades negra, chicana, cubana, india y puertorriqueña en los Estados Unidos (1981), que «buscó mirar a los desafíos de las comunidades mal llamadas “minoritarias” en los Estados Unidos en un esfuerzo por conectar con el pueblo estadounidense y que contó con la participación de figuras de enorme liderazgo en sus comunidades que llegaron para debatir y propiciar el análisis científico, pero sobre todo para conseguir el mutuo conocimiento entre nuestros pueblos».

El embajador José Ramón Cabañas, quien se desempeña actualmente como director del Centro de Investigaciones de Política Internacional, aseguró que a pesar de los años de aquel primer encuentro, está seguro que se abordarán problemas comunes y peligros por enfrentar, mucho más cuando el discurso político al interior de los Estados Unidos se polariza aún más.

El también Doctor en Ciencias recordó que durante su estancia por más de ocho años al frente de la misión diplomática de Cuba en Washington, tuvo la oportunidad de apreciar muy de cerca los problemas que enfrentan las comunidades afrodescendientes, chicana, india y puertorriqueña, y que no muchas personas conocen en los Estados Unidos que alrededor de 200 jóvenes estadounidenses se han graduado como médicos en la Isla sin costo alguno, la mayoría de ellos pertenecientes a las comunidades de las que trata este seminario.

Compartió que constituye un acontecimiento participar en el Festival Anual de Jazz (en New Orleans) –y más cuando Cuba fue país invitado en 2017–, «donde más de 150 artistas y creadores se fundieron con la población local para desentrañar las raíces de una mezcla que se remonta al primer obispo que tuvo aquella ciudad proveniente de Santiago de Cuba, o al momento en que soldados de ocupación afrodescendientes permanecieron por varios meses en el extremo oriental de la Isla, absorbieron la influencia de los ritmos musicales locales y después regresaron a casa para crear el jazz».

Se refirió además a otros hechos que permiten hablar sobre «cuán cerca (o lejos) estamos y cuánto nos parecemos», razones que justifican –afirmó– que se organice ahora un tercer seminario sobre este tema, aunque hayan transcurrido 40 años.

«Estamos seguros que los resultados del intercambio que tendremos en estos días nos permitirá llegar a ciertas conclusiones, entre otras, que el intercambio debe ser más frecuente y que el diálogo entre comunidades de Cuba y los Estados Unidos es un factor insustituible para el mejoramiento de la relación oficial bilateral», concluyó Cabañas.

El Doctor en Ciencias Antonio Aja, director del Programa de Estudios sobre latinos en los Estados Unidos de la Casa de las Américas, abordó aspectos importantes sobre la migración latina hacia ese país, y su inserción en el escenario político, económico y cultural.

Puntualizó sobre los grandes retos y problemas migratorios relacionados con este tema, y ejemplificó que solo en el año fiscal que recién concluyó en los Estados Unidos fueron apresadas más de un millón 700 mil personas en las fronteras entre México y esa nación, fundamentalmente centroamericanos y haitianos.

Detalló que desde 2018 comienza a formarse de manera organizada caravanas de emigrantes, utilizando la ruta del sur para llegar al norte. «En octubre pasado una caravana de más de seis mil personas se dirige desde Centroamérica para arribar a la frontera México-EE.UU», dijo.

Y es que es imposible analizar la población latina en los EE.UU sin examinar la inmigración hacia ese país, «una inmigración que no concluye porque tiene causas, en primer lugar, en los elementos disfuncionales de las políticas de Latinoamérica, en particular en el área de Centroamérica y el Caribe que esperan que la población utilice su derecho a emigrar, y no su derecho a no emigrar, que también es un derecho humano», refirió.

Afirmó que entre otras causas están las redes sociales que viabilizan este proceso, el transnacionalismo, en el papel de las remesas en las economías latinoamericanas que cada vez son más dependientes de estas cuotas de dinero, así como la separación de las familias.

Se detuvo en el caso particular de Cuba, muy singular en las Américas en comparación con el resto de los latinos, y comentó brevemente acerca de las posturas de las últimas administraciones estadounidenses en relación con la política migratoria de la mayor de las Antillas hacia su país, que hace que sea un escenario complejo y diferente, aunque la Isla no es una de las principales naciones que le aportan migración latina, aclaró.

Explicó que los latinos es la principal minoría étnica de ese país, por encima de los afronorteamericanos, al sobrepasar los 50 millones de personas, lo que tiene una impronta en la economía y en las relaciones culturales, aunque no así en el poder político-legislativo norteamericano.

Manifestó la relevancia del Programa de Estudios sobre latinos en los Estados Unidos de la Casa –creado por el escritor e intelectual Roberto Fernández Retamar–, el cual «se interesa por cada una de las relaciones de estos análisis y la presencia de cada uno de estos procesos en el quehacer artístico-literario, en general, de los latinos en los EE.UU», de ahí la importancia de las relaciones académicas y culturales con los latinos de ese país y con los que estudian esta presencia allí, aseveró.

En el Seminario se abordarán, desde diferentes disciplinas, aspectos relacionados con la actual realidad económica, política, social y cultural de estas comunidades; las estrategias propias de comunicación y diálogo; los procesos educativos y de formación desde una perspectiva descolonizadora; y la resiliencia frente a la Covid-19.

En el Portal Informativo La Ventana, de la Casa, así como su sitio web www.casadelasamericas.org y su canal de YouTube, estarán disponibles los detalles del programa previsto para estos tres días, en el que destaca la presentación de dos libros editados por el Fondo Editorial Casa de las Américas: Aniversarios de Resistance. Reflections from the CSUN (Si ES IU EN) Chicana/o Studies. Department, una compilación de Martha D. Escobar, Alicia Ivonne Estrada y Melisa C. Galván; y el poemario en edición bilingüe Madrigal para un príncipe negro, de la poeta cubana Nancy Morejón, con traducción de María Rodríguez-Alcalá y Juanamaría Cordones–Cook.

Entre los participantes estarán la activista Ojibwe Winona LaDuke, la profesora afrodescendiente Rosemari Mealy, y Sonia Rivera Valdés, escritora cubana que vive en Nueva York, mujeres de gran activismo social y cultural.

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