Premio de la Crítica 2019 en manos de sus protagonistas

Por Caridad Tamayo

Como fue anunciado en enero de 2021, los libros que recibieron el Premio de la Crítica tanto Literaria como Científico-Técnica acaban de llegar a manos de sus autores y a las editoriales que los hicieron posible. Los días 28 y 29 de abril fueron entregados los reconocimientos en el Centro Dulce María Loynaz, de manos del presidente del Instituto Cubano del Libro, Juan Rodríguez Cabrera. Dos volúmenes del Fondo Editorial Casa de las Américas fueron reconocidos, uno en cada categoría: Piel de noche, poemario para niños de Alexis Díaz-Pimienta, Premio de la Crítica Literaria (editado por Iris Cano) y Nuestro viaje a la luna. La idea de la transformación de la naturaleza en Cuba durante la Guerra Fría, de Reinaldo Funes Monzote, Premio de la Crítica Científico-Técnica (editado por Ingry González).

El escritor Alexis Díaz-Pimienta durante la ceremonia de entrega de los premios de la Crítica Literaria y Científico Técnica en el Centro Dulce María Loynaz

A propósito de su premio, el poeta Alexis Díaz-Pimienta expresó:

En enero de 2019, cuando falló el Premio Casa de las Américas y mi libro Piel de Noche se alzó con el galardón en la categoría Literatura para niños y jóvenes, yo no estaba en Cuba y no pude asistir. Meses después, cuando el libro salió publicado con las hermosas ilustraciones de Raúl Martínez, yo no estaba en Cuba y no pude asistir. Más de un año después, cuando reunido el jurado del Premio Nacional de la Crítica Literaria este mismo libro, Piel de Noche, se alzó con uno de estos tan codiciados premios, tampoco estaba en Cuba (culpa de la pandemia y otros males). Y en esta Feria del Libro de La Habana 2022 casi no puedo estar (también culpa de la pandemia entre otros males). Por eso, cuando supe que se haría la entrega pública y oficial de los Premios de la Crítica Literaria, en el Centro Dulce María Loynaz, no lo pensé dos veces: tengo que estar. Y ahí estuve. Feliz como un niño. Es la primera vez que obtengo el Premio de la Crítica, y que haya sido en el género Literatura infantil y juvenil, es algo que me congratula mucho, porque es un género que amo y que me ha dado muchas alegrías. Y compartirlo con tantos autores de excelencia creativa, me congratula mucho más. Gracias, al jurado. Gracias a los lectores. Gracias a Raúl Martínez. Gracias a Iris, mi editora. Gracias a la editorial Casa y a la propia Casa de las Américas por mantener en alto un certamen literario de tanto prestigio. Ganar el Premio de la Crítica, en Cuba o en cualquier país del mundo, es un estímulo tremendo para seguir creando. Yo, en realidad, no necesito estímulos para escribir. Pero si encima me estimulan, la culpa de cada uno de los libros que escriba a partir de ahora recaerá, aunque sea un poco, en cada uno de los jurados de este premio. Gracias.

De izquierda a derecha: el historiador e investigador Pedro Pablo Rodríguez, presidente del jurado; Caridad Tamayo, del Centro de Investigaciones Literarias de la Casa de las Américas, y Reinaldo Funes, autor del libro premiado Nuestro viaje a la luna. La idea de la transformación de la naturaleza en Cuba durante la Guerra Fría

Por su parte, el investigador, profesor y ensayista Reinaldo Funes, en sus palabras de agradecimiento expresó:

El hecho de que estemos reunidos hoy casi dos años después de lo previsto, es indicativo no solo de las circunstancias en las que se ha dado este proceso en la presente edición, como bien sabemos, en medio de la peor pandemia sufrida por la humanidad en más de un siglo, sino también de la voluntad del Instituto Cubano del Libro y este Centro Dulce María Loynaz por mantener vivo el espíritu y el significado de estos premios.

Lo primero que quisiera resaltar es la calidad del jurado reunido para evaluar los títulos presentados a la convocatoria de 2019. No es necesario mencionar los nombres, pero si decir que los seis integrantes son personalidades reconocidas en los campos de las Ciencias Naturales y las Ciencias Sociales, quienes contaron con la presidencia de Pedro Pablo Rodríguez López, Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanísticas del 2009.

Los libros seleccionados abarcan diversos temas en los campos de las ciencias médicas, la historia económica, la historia de la ciencia y la tecnología, los estudios biográficos, las energías renovables, el período de Barak Obama en los Estados Unidos y las encrucijadas del conocimiento y el desarrollo en la Universidad actual. Creo no equivocarme si digo que la calidad del jurado se refleja también en la selección que han hecho al definir los títulos premiados. Quienes hemos participado en estos jurados conocemos que se trata de una difícil misión, en la que otros libros merecedores de reconocimiento pueden quedar fuera de la lista final de diez obras.

Una lectura que podríamos hacer es que, a pesar de la crisis económica, Cuba y sus editoriales realizan un gran esfuerzo por mantener las ediciones impresas, por lo que el Premio de la Crítica constituye un claro estímulo para la preservación del libro de papel como un medio fundamental para dar a conocer la producción intelectual en el país. Sin embargo, también nos podríamos preguntar si en el futuro serán tenidas en cuenta las ediciones digitales, cuya presencia e influencia aumenta de manera exponencial en todos los campos del conocimiento.

En mi caso, considero un gran honor haber recibido este premio en la edición de 2019 por parte de un jurado tan selecto y al lado de obras que están llamadas a ser referentes en las materias que abordan. Mi libro, Nuestro viaje a la luna. La idea de la transformación de la naturaleza en Cuba durante la Guerra Fría recibió el premio Casa de las Américas del 2019, por un jurado compuesto por tres intelectuales de República Dominicana, Venezuela y Cuba. Por tanto, puedo decir que ahora cuento además con el visto bueno de un jurado aún más amplio. Pero también más conocedor de las temáticas abordadas en mi investigación, que pretende contribuir al necesario diálogo interdisciplinario de la historia y las humanidades con las ciencias naturales y técnicas; entre el pasado y el presente, para entender mejor el mundo en que vivimos y estar informados de los grandes desafíos a los que se enfrenta nuestro país y la civilización urbano industrial moderna.

Por último, deseo agradecer una vez más el excelente trabajo de la editorial Casa de las Américas, entonces bajo la dirección de Caridad Tamayo Fernández. Pero en particular la esmerada edición de Ingry González y las labores de diagramación y diseño, a cargo de Marlen López y Ricardo Rafael Villares, respectivamente.

Gracias al jurado por el tiempo dedicado a la evaluación de las obras presentadas en esta convocatoria del Premio de la Crítica Científico Técnica y al Centro Dulce María Loynaz por su labor de coordinación y empeño por mantener viva una tradición tan necesaria para quienes nos dedicamos a la investigación científica en nuestro país.

Los libros están a disposición de los lectores en la librería de la Casa de las Américas y en la Red Casa de cada una de las provincias, y pronto estarán también en formato digital. Felicitaciones a todos, una vez más.

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