Gerardo Alfonso. La voluntad de ser

Por Sheyla Valladares

Era septiembre de 1997. El trovador Gerardo Alfonso ofreció en la Casa de las Américas su concierto Recuento por el 25 aniversario del Movimiento de la Nueva Trova (MNT), cuya entrada al mundo se gestó en este edificio frente al mar y de la mano de su presidenta fundadora Haydee Santamaría.

Ese paseo por diecisiete canciones, a guitarra, ha quedado capturado en el tiempo como uno de los momentos más importantes en la trayectoria artística del cantautor, tanto en materia de producción discográfica como de realización de un concierto, pues fue precisamente esta grabación en vivo con la que se inauguró el sello discográfico Casa en el 2000, bajo la Colección En vivo en Casa. Por la calidad artística y discográfica de este fonograma, la Casa de las Américas fue galardonada con el Premio Cubadisco 2001, en la categoría Testimonio. Al decir de Fidel Díaz[1], Gerardo, en esta ocasión, recorrió casi 20 años de canciones, en las que nos vimos reflejados, “la historia espiritual de la nación se desgranaba en sus canciones”[2].

Durante la conferencia de prensa del II Coloquio Internacional de Estudios sobre Afroamérica celebrada el pasado 10 de junio

Veinticinco años después, en este mes de junio de 2022, año en el que se celebra el 50 aniversario del MNT, Gerardo Alfonso vuelve a la Casa para ofrecer un concierto en el que interpretará quince canciones, a guitarra y piano, y que ha titulado Dicen que. Identificar esta nueva actuación con este tema no es fortuito, ya que en esta ocasión llega a la Casa de las Américas invitado por el Programa de Estudios sobre Afroamérica, que desarrolla entre el 14 y el 17 de junio su II Coloquio Internacional. Por eso, la temática que marcará de principio a fin este recorrido musical está relacionada con sus preocupaciones sobre la cuestión racial, la discriminación, el racismo, indagaciones presentes en buena parte de su obra desde el año 1983. Precisamente, en la década de los ochenta quedó registrada su presencia definitiva como parte de la segunda generación de la nueva trova cubana, junto a compañeros como Santiago Feliú, Donato y Roberto Poveda, Carlos Varela, Frank Delgado, Marta Campos, Xiomara Laugart y Alberto Tosca.    

Cuando se le provoca para que hable sobre sus vínculos con esta institución, a la que siempre vuelve sin importar los años que transcurran entre un concierto u otro[3], el trovador no duda en afirmar que es “parte de la Casa de las Américas desde hace mucho tiempo, desde que empecé, va a hacer cuarenta y dos años ya; desde que empecé a cantar este es mi sitio”.

El Coloquio de Estudios sobre Afroamérica ha tenido en esta segunda edición como eje central el tema “Romper los silencios del pasado: reescrituras y relecturas de la historia afroamericana”, de ahí que escuchar las canciones que integran esta vertiente de las composiciones de Gerardo sea la mejor manera de concluir las reflexiones compartidas durante estos días en la Casa.  

“El hecho de que yo venga a hacer un recital de canciones relacionadas con el tema de los afrodescendientes y del racismo es porque desde muy temprano, digamos desde 1983, escribí una canción en defensa de la igualdad y en contra del segregacionismo que se llama “Espiritual”. De ahí para acá he hecho varias canciones, aunque no he saturado mi atmósfera creativa con estos temas, pienso yo. Son temas que hay que tratar con cuidado porque la sociedad entera no está preparada para recibirlos. En cambio, está dispuesta a convivir con el problema, pero no está preparada para asimilar un discurso de este tipo”.

“En 1983 hice “Espiritual”, después “Dicen que”, que es una canción muy consciente del problema. En la primera yo estaba defendiendo la igualdad, pero “Dicen que” es una crítica social al problema del racismo con mucha conciencia de lo que estaba sucediendo en 1987, año en que hice esta canción. Después he continuado haciendo canciones de diferentes temáticas, a veces son etnológicas, a veces son solamente mitológicas, como el tema de El güije, por ejemplo”.

A Gerardo, según ha confesado en entrevistas anteriores[4], no le preocupa todo el tiempo hacer un texto elaborado, a veces le gusta que sea espontáneo, naif, salvaje, pero debe expresar exactamente lo que quiere decir; otras veces le gusta regodearse en la belleza de las formas y las palabras por mero disfrute. Por otra parte, los que se han dedicado a estudiar su trabajo han reconocido una búsqueda que bebe lo mismo del son que de ritmos afrocubanos.

Sobre la presencia de esta herencia en su obra nos dice: “Creo que en la canción de autor en Cuba no hay muchos exponentes que tengan esa variedad, es una temática que te compulsa a inhibirte y hay que tener una conciencia, un coraje, una voluntad de hacerlo porque la realidad es dolorosa, pero existe, aunque aparentemente la gente no la ve, no la reconoce”.

En su camino como trovador Gerardo Alfonso ha procurado reflejar la realidad que lo sobrecoge y le circunda[5]. Prueba de ello son sus canciones, los testimonios del tiempo que le ha tocado vivir entre nosotros, tiempos de noches sin lunas, pero también de destellos geniales.  Por eso, cantar otra vez en la Casa de las Américas, tras los años de pandemia y de la abrupta paralización de las presentaciones públicas, lo considera una manera de comenzar. “Después de este evento quiero hacer otro concierto más general, quizá con mi banda o con otros músicos. Quiero hacerlo con un discurso más amplio, no solamente con los temas raciales”.

Sin embargo, cuando suba al escenario presidido por el Árbol de la Vida, en la emblemática sala Che Guevara de la Casa de las Américas, con un repertorio que reúne quizás sus canciones más cuestionadoras o heréticas ―como también las han catalogado―, Gerardo Alfonso estará siendo fiel a su creencia de que hablar hoy de temas como el racismo es necesario para lograr convertirlo en un discurso general inherente a los cubanos.   


[1] Fidel Díaz: Gerardo Alfonso: Nunca falta el tiempo de empezar. Disponible en http://eldiablo-ilustrado.blogspot.com/2014/10/gerardo-alfonso-nunca-falta-el-tiempo_30.html

[2] Ídem.

[3] El 17 de febrero de 2012 Gerardo Alfonso ofreció un concierto con Carlos Varela en la Casa de las Américas, como parte del lanzamiento del libro Trovadores de la herejía, de los periodistas e investigadores Bladimir Zamora y Fidel Díaz.

[4] Bladimir Zamora y Fidel Díaz: Trovadores de la herejía, Casa Editora Abril, La Habana, 2012, pp. 285.

[5] Bladimir Zamora y Fidel Díaz: Trovadores de la herejía, Casa Editora Abril, La Habana, 2012, pp. 281.

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.