La materia, el espacio, las ideas en el arte contemporáneo latinoamericano-caribeño*

Por: Nahela Hechavarría Pouymiró

Obra de Feliza Bursztyn (Colombia)

Pensar nuevas maneras de actualizar, dinamizar una colección de arte a través de su estudio y promoción tiene como fin determinar su vigencia y relevancia en el devenir de la práctica artística actual. El caso especial de la Colección Arte de Nuestra América Haydee Santamaría de la Casa de las Américas, gana una dimensión regional pues sus fondos han acogido por seis décadas la labor de infinidad de creadores de la América Latina y el Caribe. Su emplazamiento en Cuba supone, además, un acicate para intentar entender el quehacer de diversos artistas nacionales en diálogo con sus contemporáneos y otros antecedentes del arte de la región, de la que forman parte activa, creativa.

De este modo, hallar las conexiones que permitan hablar de resonancias en las maneras de codificar la realidad en el arte por parte de creadores de diferentes generaciones, origen y formación, podría acercarnos a preocupaciones y búsquedas estéticas que artistas cubanos contemporáneos vienen desarrollando y que comparten quizás, no conscientemente, con otros maestros y artistas menos conocidos, presentes en la colección Casa. Estas confluencias o cercanías (conceptuales/procesuales) son una vía para entretejer los hilos de la historia del arte regional, necesaria de visibilizar.

Obra Cigüeña, de Humberto Díaz (Cuba)

Resonancias presenta tres “universos”, interconectados entre sí, definidos por líneas ideo-estéticas asentadas en la diversidad de prácticas artísticas de la región y con amplia representación en la colección Casa. En estos espacios de convergencia, descubrimos, por ejemplo, conexiones intrínsecas entre la asimilación que de lo matérico (el reciclaje o apropiación de implementos y materiales) desarrollan puntualmente Roberto Matta, Antonio Berni, Feliza Bursztyn o Humberto Díaz. Una línea de investigación que reconoce y expone la carga estética y conceptual que aporta cada material a las obras, ya sea tierra y/o arena, tejas de asbesto, una raíz, chatarra de carros… Cada elemento apunta hacia los diferentes contextos de producción, a lo urbano, a la interacción ser humano-naturaleza y el balance necesario de alcanzar. En fin, la dimensión eco-social del arte.

Asimismo, bebiendo de una matriz conceptualista ─que tiene a la figura de Luis Camnítzer como referente─, y con el interés por exponer el peso de las ideas desde/sobre el arte en la región latinoamericana, encontramos otra línea que tiene en el libro de artista (y publicaciones diversas) un medio singular de proyección y circulación. De ahí accedemos a propuestas que van desde la poesía visual o el componente sensitivo espiritual y existencial a la crítica cultural, en las obras de René Portocarrero, León Ferrari, Edgardo Antonio Vigo, Luis Tomasello, Pablo Helguera, Yornel Martínez y Ediciones Asterisco, por solo citar algunos. La figura de Tomasello, por ejemplo, sirve de pivote para conectar esta sección donde la imagen y los textos devienen simbiosis conceptual con el último de los universos de Resonancias. Su obra Negro el 10 con textos de Julio Cortázar incorpora cierta espacialidad y abstracción en lo visual que coincide con la búsqueda de varios creadores de la región en los campos de la escultura y la imagen fotográfica. Explorar las cualidades concretas e imaginarias de los espacios o las posibilidades creativas de lo abstracto objetual hacen converger las obras de Tomasello, Sérvulo Esmeraldo, Manuel Piña, Iatâ Cannabrava y Linet Sánchez, en franco diálogo intergeneracional.

Obra Sin título, de Linet Sánchez (Cuba)

Así, al concebir estas zonas de creación donde tres artistas cubanos y sus proyectos “conversan” con artistas latinoamericanos de la colección Casa, constatamos la presencia de tópicos o preocupaciones aún vigentes en el arte contemporáneo, heredados de generaciones precedentes, aunque actualizados en los nuevos contextos. Resuenan pues las influencias intergeneracionales y proyecciones al futuro, dada la diversidad de modos de hacer, pensar y reflejar la realidad. Como sabemos, y siguiendo a Luis Camnítzer: “La mirada crítica es tanto parte de la creación de la obra como de su recepción”.

*Palabras al catálogo de la muestra colectiva Resonancias. Casa de las Américas, junio-septiembre 2022.

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