América Latina y el Caribe a 55 años de la primera conferencia de la OLAS

Por: Sandra Marta Paul

De izquiera a derecha: Ramón Sánchez Parodi, embajador e integrante de la delegación cubana a la conferencia de la OLAS; Fernando Luis Rojas, director del Fondo Editorial Casa de las Américas, y Luis Suárez Salazar, profesor del Instituto Superior de Relaciones Internacionales «Raúl Roa García».

La historia de la Revolución Cubana está basada en el respeto a la paz y la coexistencia armónica entre los pueblos. Más allá de las tergiversaciones que pretenden demostrar lo contrario, la práctica solidaria de Cuba y las huellas de amor y hermandad que ha dejado en América Latina y el mundo hablan más alto. En torno a este y otros temas medulares del devenir de las fuerzas progresistas en nuestra región giró el panel desarrollado en la Casa de las Américas para rememorar el cincuenta y cinco aniversario de la primera Conferencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS), celebrada en La Habana del 31 de julio al 10 de agosto de 1967.

Con el objetivo de contribuir al rescate de la memoria histórica y de acontecimientos esenciales que sirven de germen a los constantes intentos emancipadores que tienen lugar en nuestro continente, el panel integrado por los intelectuales cubanos Ramón Sánchez Parodi, embajador e integrante de la delegación cubana a la conferencia de la OLAS y Luis Suárez Salazar, profesor del Instituto Superior de Relaciones Internacionales «Raúl Roa García», quienes no solo recordaron detalladamente los acontecimientos de aquella conferencia de La Habana, sino que abordaron  la vigencia de muchos de los planteamientos y acuerdos del encuentro.

Según explicaron los panelistas, los criterios manejados en la conferencia de 1967 sobre la descolonización cultural, las nuevas formas de colonialismo en la región, la incidencia cada vez mayor de Estados Unidos en las culturas americanas, pueden ser asumidos en la actualidad dada la prevalencia de estas cuestiones todavía en 2022, lo cual es razón más que suficiente para recolocar con fuerza estos debates en las sociedades latinoamericanas.

A cincuenta y cinco años de lo que fuera la primera y única conferencia de la OLAS los participantes en el panel manifestaron su consenso sobre un punto importante: la permanencia del espíritu de aquellos espacios solidarios en iniciativas más recientes como el Foro de Sao Paulo y la identificación ideológica y política de líderes progresistas en América Latina.

En cuanto a los desafíos quedó clara la urgencia de socializar «esa memoria de la izquierda latinoamericana vista desde la óptica y la experiencia cubana», como afirmara en su intervención el presidente de la Casa de las Américas, Abel Prieto. El intelectual subrayó que la Casa tiene gran responsabilidad en esta tarea, en tanto su propia existencia como institución es resultado de una praxis latinoamericanista amplia y comprometida.

Otras intervenciones apuntaron la importancia de trasmitir a los jóvenes todo ese legado ideológico no solo a modo de herencia histórica, sino como modelo de práctica política para el presente y el futuro.

El director del Fondo Editorial Casa de las Américas, Fernando Luis Rojas, quien moderó el panel, subrayó que Haydee Santamaría, presidenta fundadora de la Casa, presidió la conferencia de la OLAS, cuyas declaraciones, resoluciones y proclamas quedaron recogidas en el número 45 de la revista Casa de las Américas, correspondiente a los meses noviembre-diciembre de 1967, para su divulgación y para contribuir a su conocimiento entre los intelectuales latinoamericanos y caribeños.

Asimismo, explicó que la Casa mantendrá el trabajo sistemático de rescate de la memoria histórica de las luchas sociales en América Latina, voluntad que está presente desde su fundación y que esta vez se ha expresado en la preparación del encuentro para conmemorar los cincuenta y cinco años de la primera conferencia de la OLAS, con el objetivo de resaltar su vigencia y resignificar su legado, fundamentalmente, para las más jóvenes generaciones.

Como parte del repaso de la historia reciente de América Latina en el encuentro se debatió sobre la importancia de la lucha armada para lograr metas sociales y políticas concretas en determinados contextos, como lo demostraron las revoluciones de Cuba y la Sandinista en Nicaragua. Al respecto, se destacó que esta no era el único recurso válido a emplear por las fuerzas progresistas, sino una de las maneras, como parte del aprovechamiento de todas las posibilidades, para lograr la liberación de los pueblos frente a los intereses imperialistas.

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.