Los caminos de la cultura siempre se cruzan

Corrían los primeros meses de 1959 cuando la Revolución asistió —y propició— a la fundación de sus dos primeras instituciones culturales: la Casa de las Américas y el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos. Ambas abrirían las puertas de Cuba a cineastas, teatristas, escritores, intelectuales de todo el mundo