Leer a Gabriela en prosa

Luis Álvarez Álvarez || La prosa de Gabriela Mistral se ha mantenido –al menos para el lector cubano– en una penumbra levantada por el esplendor capital de su poesía. Ella misma contribuyó a adensar la niebla sobre esa zona de su creación, pues si bien publicó un sinnúmero de artículos, retratos periodísticos, reflexiones diversas, nunca los integró en forma de libro.

Primeros encuentros de Haydee Santamaría con la obra de José Martí*

Es evidente el marcado interés de Haydee Santamaría por el pensamiento y la obra de José Martí, cuya lectura la acompañó desde muy temprano y fue esencial en su formación intelectual y política. Haydee cuenta, en nota enviada al poeta Roberto Fernández Retamar –escrita en un sobre de carta, presumiblemente en 1977 o en fecha posterior–, cómo fueron sus primeros encuentros con la obra de Martí y esboza algunas ideas interesantes.

José Martí

Con la cercanía de la conmemoración del aniversario 170 de José Martí, quien es presencia ineludible en la obra de Roberto Fernández Retamar, compartimos con nuestros lectores este poema recogido en el libro «Poesía nuevamente reunida» (Letras Cubanas-Ediciones Unión, 2009).

Puerta cerrada

María Luisa Bombal || Luis Saslavsky, argumentista y director admirable de «Puerta cerrada», ha sabido entrar de lleno en el juego, y junto con él sus colaboradores. Todos han entrado en el juego con entusiasmo, con elegancia, con una sonrisa entre burlona y tierna y con una gran probidad artística.

Los 80 años de Osvaldo Soriano

Lucía Requejo || El periodista y escritor Osvaldo Soriano, autor de clásicos de nuestra literatura como «Triste, solitario y final» y «No habrá más penas ni olvido» nació el 6 de enero de 1943. Este año se cumplen ocho décadas del nacimiento del marplatense que conmovió a los lectores desde la ficción, pero también revolucionó el periodismo argentino. 

Darcy Ribeiro contra lo evidente (II)

Jorge Fornet || «Sobre Darcy, cuya lanza no se quebró jamás», es el título de la evocación de Retamar para “Cuadernos Americanos” (No. 57, 1996). Su autor la incluiría luego en dos libros suyos: “Concierto para la mano izquierda” y “Algunos usos de civilización y barbarie”. Confiesa el cubano haber aprendido a admirar y a citar a Darcy desde que a finales de los sesenta o principio de los setenta leyó “Las Américas y la civilización”, cuyos criterios centrales hizo suyos y lo llevó a leer el resto de su obra.