Pequeño viaje a la relación, o de una tradición escénica de Santiago de Cuba

Rey Pascual García || Si algo ha puesto de manifiesto la etapa pandémica es que el teatro no es una entelequia sino un organismo vivo que respira y se alimenta de la comunión de interese estéticos, conceptuales y espirituales de sus creadores, incluido el público. Un público presente necesario en el presente de la representación. Uno que respire y viva la escena a medida que su rol expectante mute en el de receptor-creador final de la ficción.