Estética sobre ruedas

Estética sobre ruedas

La idea, original de Eduardo Expósito, fue ganando masa y espesor como las bolas de nieve. El año pasado este pintor tuvo la luminosa ocurrencia de armar un carromato que hiciera circular por La Habana Vieja obras suyas y de varios amigos.

"El principio era bien sencillo —explica Expósito—: hacer que la montaña fuera al hombre, es decir, que el arte, tradicionalmente encerrado en galerías, anduviera las calles y confrontara a públicos no habituales".

Pero las cosas sencillas, para bien muchas veces se complican. ¿Por qué no pintar autos?, se preguntó expósito y puso el suyo, un Moskvich de respiración prehistórica, por delante. Otros artistas expresaron su disposición de sumar sus vehículos y en menos de lo que canta un gallo la galería sobre ruedas fue una posibilidad.

Cuenta Rafael Acosta de Arriba, presidente del Consejo Nacional de las Artes Plásticas, que cuando la institución decidió coauspiciar el proyecto, tomaron conciencia tanto de que su realización "significaba una forma creativa de acercar el hecho artístico a los públicos más diversos" a partir del "mismo concepto de espectáculo de los autos convertidos en pinturas y dibujos que facilitaba su aceptación como proyecto y acción cultural", como de la necesidad "de emprender esa suerte de pelea cubana contra los demonios que implicaba sortear todos los obstáculos". Entre estos últimos, la autorización para la transformación de las carrocerías y la libre circulación de los vehículos.

Ladas, combis, alekos y almendrones fueron repartidos en equipos. Nombres consagrados y jóvenes talentos de avanzados ímpetus creativos pusieron mano a una obra que, una vez terminada, desfiló frente al Hotel Inglaterra, desanduvo el tramo entre La Habana y Varadero y en caravana bullente asaltó el centro de Pinar del Río en espectáculo rematado por la trova de Santiago Feliú y Alberto Tosca.

La última etapa de este viaje a los sueños sobre cuatro ruedas tuvo lugar en el Centro de Prensa Internacional esta semana mediante una acción múltiple: los autos-pinturas se hicieron acompañar por una exposición de obras de los participantes —como para invitar al recorrido de la calle a la galería—, la presentación del catálogo y el estreno de un documental sobre la experiencia, realizado por Yudel Laffita.

El arte seguirá creciendo y rodando en esta insólita galería. No se asombre si dentro de unos meses, en lugar de autos, un camello atraviese la ciudad con trazos, espirales, misterios y fugas de la creación.

PINTORES RODANTES

Zaida del Río, Agustín Bejarano, Eduardo G. Expósito, Aisar Abdalá Jalil, Roberto Fabelo, Eduardo Roca (Choco), Ever Fonseca, Ángel Ramírez, Manuel López Oliva, Rafael Zarza, Max Delgado, Julio C. Peña, Ariel Izquierdo, Zenén Vizcaíno, Rocío García, César Lean, Kcho, Rafael Acosta, Carlos del Toro, José Rodríguez Fúster, Pedro de Oráa, Guillermo Ramírez Malberti, Rigoberto Mena, Isolina Limonta, Carlos René Aguilera, Lázaro Torres, Ileana M. Alonso, Ángel Rivero, Alberto Sautúa, Alexis Torres, Eduardo Zarza Guirola, Abel Costa, Josué Rodríguez, Líber Cardy, Frank Martínez y Un-tal Iván.

Tomado de Granma

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