Todo el mundo de Julio Cortázar, a través de imágenes en blanco y negro

Todo el mundo de Julio Cortázar, a través de imágenes en blanco y negro

Julio Cortázar. El otro lado de las cosas" es una nueva edición revisada y ampliada de la obra de este escritor y profesor de Filología publicada hace tres años, a la que ha incorporado como novedad medio centenar de fotografías de este autor pertenecientes a su viuda, Aurora Bernárdez, y que nunca habían sido publicadas.

Las imágenes que ilustran la biografía fueron tomadas por las cámaras de fotógrafos de relieve internacional, algunos de ellos amigos y compañeros de Cortázar como Pierre Boulet, Horacio Coppola, Sara Facio, Gisele Freund, Albert Monier, Ulla Montan, José Luis Suárez Granda, Luis Tomasello y Cristophe Valtin.

Esta biografía, cuya primera edición fue publicada en colaboración con la institución cultural Alfonso El Magnánimo de Valencia, y que ahora sale a la luz revisada y ampliada por editorial Ronsel de Barcelona, reconstruye la trayectoria vital y la producción literaria de Cortázar.

Su biografía repasa la vida del escritor a partir del estudio de cientos de cartas, notas de prensa, volúmenes dedicados a su producción y encuentros directos con personas que lo trataron.

Otro horizonte

Herráez (Valencia, 1957) recordó que "el libro es el resultado de una investigación de campo" que le ha llevado a Argentina, Francia y España, "pero también de una necesaria especulación novelesca sobre la vida del escritor argentino".

El autor se familiarizó con la obra de Cortázar, sobre todo con sus cuentos, cuando tan sólo tenía 11 años, cuando el "boom" de la literatura latinoamericana estaba en pleno auge, y desde entonces su preocupación y el interés de sus investigaciones literarias se han centrado en este escritor.

"Sus cuentos -aseguró- me cambiaron la sensibilidad. Encontré un horizonte distinto y diverso, una propuesta de la realidad por la que supe que uno podía vomitar conejitos vivos en un departamento de la calle Suipacha y seguir como si nada escribiendo a miles de kilómetros de distancia a André, que estaba en París".

Herráez reconoció que con Cortázar aprendió a saber que existía el experimentalismo en el plano formal y descubrió luego qué podía ser una novela abstracta, "sin puntos cardinales, de goznes arbitrarios, completamente abierta en su naturaleza". "Además, por Cortázar llegué a todos los narradores del ´boom´. Recuperé a García Márquez. Entonces sí gocé con su Macondo y la fascinación de su magia destilada", precisó Herráez.

El prólogo de la obra lo firma el escritor y ex vicepresidente nicaragüense Sergio Ramírez, quien destaca la vida de Julio Cortázar en el contexto de América Latina en los años sesenta, con el trasfondo de la muerte del "Che" Guevara en Bolivia en 1967 y las jornadas revolucionarias del mayo francés en la primavera de 1968.

Ramírez considera a Cortázar un transgresor de la literatura "al no aceptar ninguno de los preceptos de lo establecido, y poner al mundo patas arriba de la manera más irreverente posible, sin ninguna clase de escrúpulos o concesiones".

Miguel Herraez es doctor en Filología y profesor de Literatura en la Universidad Cardenal Herrera-CEU de Valencia. En los últimos años ha sido profesor invitado en la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina), en la que próximamente impartirá un curso

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