Avivar la memoria: encuentro con Goergina Herrera y Daisy Rubiera

Avivar la memoria: encuentro con Goergina Herrera y Daisy Rubiera

Fue igualmente conmovedor imaginar la relación intelectual y amorosa con el hombre que se reflejaba en esas páginas. Poetisa de tremendas connotaciones, integrante del grupo editorial y literario El Puente, mujer de teatro ―a pesar de que pocos estudiosos la mencionan― y de la radio, donde ha laborado desde 1962, Georgina Herrera es una de las voces poéticas más auténticas de la literatura cubana actual.

Son precisamente su vida y su obra los ejes centrales de las intervenciones de los escritores Roberto Zurbano y Marilyn Bobes en Mujeres en Líne@, espacio habitual del Programa de Estudios de la Mujer, este martes 29 de noviembre a las tres y treinta de la tarde en la Hemeroteca de la Casa de las Américas.

El punto de partida es el extraordinario testimonio que ha tejido la investigadora y escritora Daisy Rubiera en el libro Golpeando la memoria, publicado por Ediciones Unión este año y recientemente presentado en la sede de la UNEAC. Rubiera, quien con su libro Reyita, sencillamente, nos había transmitido de manera magistral la historia de vida de su madre, se dedica aquí a transcribir las memorias de Georgina Herrera, mujer y negra, cuya vida rescata de un pasado y un presente de abnegación y resistencia.

Graziella Pogolotti, refiriéndose a él, ha dicho: “Con la mediación de Daysi Rubiera, (Georgina Herrera) entrega ahora el testimonio necesario de una parte de su vida. Lejos de la contemplación narcisista y del desbordamiento confesional, atraviesa el dolor de las experiencias vividas para devolverla permeada de objetividad y de distanciado sentido crítico”.

Fiel a la discusión en torno a la situación de la mujer negra en la sociedad cubana, desde una perspectiva histórica y también muy conectada con el presente, Rubiera con este libro se afinca en su pensamiento a favor de la visibilidad de esa problemática.

Como ya ha señalado en otro momento, “El tema es para muchos y muchas desconocido, otros y otras no reconocen la existencia. De ahí las diversas actitudes frente al mismo. En cuanto a la mujer negra, centro de mis trabajos, el desconocimiento del tema hace que no se comprenda que las implicaciones sociales de estas, por el color de su piel, no son las mismas que las de la mujer blanca y también las mestizas”.

La publicación del cuaderno de poesía GH, impreso en 1962 por las Ediciones El Puente en La Habana, constituyó el inicio de su carrera literaria. Desde entonces ha publicado, entre otros, los poemarios Gentes y cosas (1974), Granos de sol y luna (1977), Grande es el tiempo (1989), Gustadas sensaciones (1996) y Gritos (2004. Muchos de sus poemas han sido antologados en varios libros, y su obra ha sido objeto de análisis por parte de investigadores y críticos

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