Continúa Coloquio sobre estudios de género

Continúa Coloquio sobre estudios de género

Unas 600 entrevistas realizadas a mujeres de distintos niveles sociales, en la década del ’80, sirven de material de análisis de esta investigación que pretende sobre todo ver las representaciones sociales de la sexualidad. ¿Cómo se ven las mujeres de Nuevo León a sí mismas?, ¿cómo ven a las demás?, ¿cómo quisieran ser vistas?, estas y otras cuestiones pudieran comenzar a ser respondidas a partir de este estudio.

La profesora de Estudios cubanos en el Instituto Superior de Arte, Irina Pacheco Valera, ofreció una conferencia sobre María Teresa García Montes de Giberga, fundadora y primera presidenta de la Sociedad cultural cubana Pro Arte Musical, con la cual concluyó la primera parte de las exposiciones matutinas.

En un segundo momento, íntegramente dedicado a comparaciones entre escritores o a las “escrituras en contraste” de ambos sexos, la profesora argentina Rosa Domenella, de la Universidad Autónoma Metropolitana en Iztapalapa (México), se refirió a dos ejemplos de autores de la llamada literatura indigenista: Rosario Castellanos (1925-1974) y Eraclio Zepeda (1937).

En la obra de Rosario Castellanos se aprecia una evidente consciencia del problema que significa, para su autora, la doble condición de ser mujer y mexicana. Domenella acudió a su primer libro de cuentos Ciudad Real para comparar su obra con la de Zepeda, a través de su relato Benzulul, del libro homónimo. Escritores chiapanecos los dos, demostraron una manera distinta de representar el problema indigenista.

A continuación Edith Negrín se refirió a la “literatura proletaria” tomando como ejemplos a los jóvenes y desconocidos escritores Álvaro Córdoba y Consuelo Uranga. La profesora de la Universidad Nacional Autónoma de México analiza de un volumen titulado Hacia una literatura proletaria, publicado en 1932, los relatos Transición y Un crimen para demostrar cómo los géneros pueden apreciar y proyectar un mismo fenómeno pasando por sentimientos que pueden llegar a ser contrastantes.

La última intervención de la mañana estuvo a cargo de Luz Elena Gutiérrez de Velasco, profesora del Colegio de México quien, con el título “Dos caminos en la historia familiar: Julieta Campos y Salvador Elizondo” comparó a ambos autores utilizando sus novelas: La forza del destino (2003) y Elsinore: un cuaderno (1988). Luz Elena continúa así la tarea antes expuesta por sus colegas, de cotejar autores “para ver las sutiles diferencias, la diferencia sexual y la construcción de un imaginario desde la perspectiva de género”, afirma.

Obras evidentemente autobiográficas, La forza del destino y Elsinore son muestra de un subgénero que se ha dado en llamar la “novela familiar” y que tiene en la “literatura de linaje” su prima hermana. Mientras la de Elizondo (México, 1932-2006) versa sobre los ritos de iniciación de los adolescentes en un colegio militar de los Estados Unidos, la de Julieta Campos (La Habana, 1932) entrecruza las historias de su familia y la de Cuba.

Violencia doméstica, identidad masculina o masculinidad (es)

La sesión vespertina del Coloquio Internacional Femenino/Masculino: teorías y representaciones de género en la cultura de mujeres latinoamericanas y caribeñas, abrió este miércoles con experiencias traídas desde Puerto Rico. A primera hora, Ivette Delgado, profesora de la Universidad de Puerto Rico, Arecibo (UPRA), se refirió a una investigación de realizada en conjunto con la doctora Martha Quiñones en torno a la percepción de los estudiantes sobre la homosexualidad.

El sondeo entre estudiantes de varias edades, carreras, cursos y de ambos sexos, reveló claras dicotomías en las percepciones sobre la homosexualidad, desconocimiento del tema y estereotipos y mitos que influyen sobre esas percepciones. En ese sentido, mostró cómo para muchos estudiantes los homosexuales no son enfermos mentales, pero sí trastornados psicológicamente y con traumas en la infancia. La mayoría de los encuestados optó por la igualdad de derechos para los homosexuales, pero no por derechos legales para sus parejas, y definió a los homosexuales como afeminados, promiscuos, que tienen apariencia normal, gustan vestirse de mujeres, han sufrido frustraciones con el sexo opuesto, son creativos y apuestos y acosan a los heterosexuales. Primó, además, la idea de que esa orientación sexual es una desviación.

El estudio —similar a los realizados en universidades de Estados Unidos y otros países—, mostró la necesidad y a la vez servirá de base para diseñar campañas informativas, educativas y de políticas de acción en torno a las sexualidades diversas y la promoción de la tolerancia en el ámbito universitario, explicó la académica puertorriqueña, y agregó que el próximo paso es ampliar los estudios a los empleados docentes y no docentes de las universidades.

Seguidamente, Denise Coutín Ramos, también de la UPRA, expuso ante el auditorio una investigación sobre el reflejo de la violencia doméstica en la prensa de Puerto Rico realizada entre el 2000 y el 2004, entre cuyas conclusiones mencionó la de que la mujer es noticia sólo cuando es la victimada; el estado del victimario es más tocado en las notas que el de la víctima, y es frecuente la invasión de la intimidad de la víctima, la familia y sus vecinos.

“No fue hasta los años ´80 que la violencia doméstica dejó de ser asunto exclusivo de matrimonios u hombre y mujer para pasar a la palestra pública, y sólo en 1989 hubo una ley al respecto”, dijo. En el verano del 2002, por ejemplo, el equipo de trabajo cuantificó en 60 días 40 noticias sobre casos de violencia: como generalidad, esas notas no problematizan o analizan los casos y el fenómeno de la violencia, y algunas veces llegan a justificarlo, alegando circunstancias como el consumo de alcohol entre los hombres.

Entre otras cifras mencionadas como parte de su exposición, Coutín Ramos indicó que en Puerto Rico, según las estadísticas, seis de cada diez mujeres sufre o sufrirá violencia física o emocional por parte de su esposo, novio, amante o ex compañero; cada 15 días muere una mujer por esa causa; siempre son más los casos en la realidad, pues se reporta uno de cada diez; hay una minoría de ataques por parte de mujeres, mayormente en relaciones de más de diez años en que las féminas han estado bajo violencia continuada de su pareja y reaccionan drásticamente en cierto momento.

La tarde de este miércoles cerró con la exposición de la delegada cubana Yulexis Almeida, quien, entre otras reflexiones sobre la identidad masculina, opinó que ésta se construye más con base en una diferenciación de las características apreciadas como femeninas que en la repetición de patrones masculinos, y que no se puede hablar de una masculinidad homogénea o monolítica, pues son diversas las construcciones en dependencia de los países, los contextos culturales y otros factores. El tema fue abordado también en un panel posterior moderado por el crítico de arte Helmo Hernández y en el que debatieron sobre la (s) masculinidad (es) los narradores Reynaldo González y Pedro de Jesús; el actor Alexis Díaz de Villegas y el fotógrafo René Peña.

Cobertura al Coloquio Internacional en La Ventana:

Del modernismo a las identidades en el siglo XXI

Vuelven las mujeres a adueñarse de la Casa

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