Alternativas para un conversatorio de lo independiente

Alternativas para un conversatorio de lo independienteConversatorio sobre los retos ante los circuitos dominantes de producción cultural en la América Latina.

Los participantes, llegados desde varios países de la América Latina, narraron allí las experiencias de sus respectivos proyectos independientes y compartieron estrategias y propósitos que descubrieron comunes.

Bajo la premisa de que “no hay lugar donde la poesía no pueda ocurrir”, los gestores de Poesía y Trayecto, de México, llevan a cabo un proyecto de fomento de la lectura, sacando la literatura de los libros y llevándola a los barrios, mezclada con cumbia.

De las editoriales participantes en Casa Tomada 2017, en el conversatorio pudimos conocer acerca del trabajo de Catafixia Editorial quienes, desde hace ocho años se suman a la tradición de difundir la palabra y la cultura en Ciudad de Guatemala. Hasta el momento, como editorial independiente, han logrado publicar 90 títulos y la diferencia con las grandes editoriales, según ellos, está en la capacidad de autogestión y en la posibilidad de publicar lo que les gusta, sin que medie lo comercial.

Asimismo, conocimos la editorial Cardumen, de Colombia, dedicada a la impresión de poesía, y “por eso son independientes del mercado y de los intereses de la mayoría de las grandes editoriales”, aseguró Alejandra Algorta, una de sus fundadoras. Sus retos y deseos: ampliar el público consumidor de poesía y mostrar que la literatura y la poesía también son jóvenes.

Coordinadores y editores de revistas independientes en la América Latina también participaron en el conversatorio. Fue el caso de las publicaciones Conjetura, de Costa Rica, quienes tratan por todos los medios –uno de los más poderosos, el diseño gráfico de la propia revista–, de hacer una revista novedosa y romper con los formatos tradicionales. Además, conocimos Peabiru, de Brasil, una editorial colaborativa que se hace en la triple frontera de Brasil, Paraguay y Argentina, con el propósito de aportar a la integración latinoamericana y que toma su nombre de un camino que conectaba al océano Pacífico con el Atlántico, nombre que les pareció perfecto para mostrar la cultura latinoamericana justamente como un camino. La revista, que se alimenta de sus muchos colaboradores, es un camino en sí, dijo Moa Ferreira, uno de sus coordinadores.

Igualmente participó en el conversatorio Gilda Manso, quien coordina hace seis años un espacio de lecturas en Buenos Aires, llamado Los Fantásticos, por donde han pasado importantes escritores jóvenes de Argentina, para dar a conocer su obra. Mónica Mirós, por su parte, llegó desde Perú, directamente del festival Nosotras estamos en la calle, que desde el grafiti visibiliza diversas problemáticas sociales y étnicas.

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