Somos más pobres sin ti, Roberto

Somos más pobres sin ti, RobertoRoberto Fernández Retamar

Encabezada por un tuit del presidente venezolano Nicolás Maduro que dice: "Toda la solidaridad de los venezolanos con el pueblo cubano ante la irreparable partida física de Roberto Fernández Retamar. Un excepcional poeta y uno de los más grandes de la cultura cubana. Envío mis sentidas condolencias al movimiento cultural cubano, familiares y amigos"; la ola de mensajes de apoyo y solidaridad continúa creciendo.

La Ventana publica algunos de ellos, provenientes de todos los rincones del mundo:

Fernando Butazzoni (escritor y periodista uruguayo)

“Queridos hermanos de Casa: La muerte de RFR me conmovió porque él era una marca indeleble de la Casa y de los puentes culturales entre Cuba y el mundo. Siempre lo recordaré con cariño y gratitud, y sé que ustedes también. Les mando un fuerte abrazo desde Montevideo, que hoy está más gris que nunca”.

Jorgelina Cerritos (poeta y actriz salavadoreña)

“Tristeza

Se suspendió el oleaje en el malecón 

y el sol

anaranjado en el ocaso

perdió un instante su sentido”.

Svend Plesch (académico alemán)

“Desde hace más de cuarenta años él ha sido parte de lo que ha ido formando nuestras ideas sobre Cuba, sobre el Caribe, sobre América Latina, aquella que, gracias a la viva fórmula martiana, podemos aspirar a considerarnos suyos también.

“Después de haber leído textos de Roberto Fernández Retamar en el marco de estudios latinoamericanos, primero sus ensayos, más tarde sus poemas, fuimos invitados por su amigo y nuestro mentor, Prof. Dr. Adalbert Dessau, en el Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Rostock, primero a conversar sobre RFR, cual parte del discurso del continente en busca de su expresión y liberación, y más tarde varias veces con él, reciente y generoso director de la Casa de las Américas. Desde entonces, ha sido una de las ReFeRencias relevantes siempre que se han discutido la poesía cubana del s. XX, su cultura y la política cultural del país.

“Desde Europa, desde Alemania, desde Rostock nos despedimos, con respeto y dolor, llevando - hasta siempre - Cuba en el corazón”.

Emilio Bejel (profesor y ensayista cubanoamericano)
“Leo en el internet que Roberto Fernández Retamar ha muerto hoy 20 de julio de 2019. Se le conoce como el autor de Calibán, como el poeta y ensayista, como el Presidente de Casa de las Américas en La Habana, como el polémico que formó parte del gobierno cubano desde un lugar peculiar: muy en el centro y muy en los márgenes. “Se le conoce como una de las figuras más comentadas y estudiadas de la cultura latinoamericana y tercermundista. A mí me cuesta trabajo hablar de Retamar en tiempo pasado. Es (fue) de esas personas que por razones que no comprendo no las concebimos fuera del tiempo. Tenía 89 años de edad y por años y décadas ha sido una figura central en la literatura y en la política no solo de América Latina sino del mundo. Sé que ha sido alabado y atacado ferozmente por sus ideas y sus posiciones políticas, pero eso no es lo que me interesa en estos momentos. Para mí, fue un amigo siempre, y un amigo con el cual bromeaba y conversaba cuando nos veíamos de vez en cuando en algún lugar como La Habana, Pittsburgh, el Valle de Viñales.
“Recuerdo que se rió mucho una vez, hace quizás más de veinte o veinticinco años, que le pregunté: «Roberto, tú que sabes tanto de tantas cosas, ¿me puedes decir si es posible no morirse?»Le dio un ataque de risa tal vez porque esperaba una pregunta algo más seria o quién sabe si menos seria. Al enterarme hoy por Facebook que había muerto, me impactó muchísimo. No lo puedo concebir muerto, no lo puedo concebir de otra manera que dentro del tiempo. Lo único que puedo hacer ahora es escribir esta nota para UC-Cuba y dolerme por su desaparición como ser viviente. Para sus familiares amigos y enemigos, mi más sentido pésame”.

Saúl Sosnowski (Director revista Hispamérica)

“Querido Jorge,

Me desperté esta mañana con la triste noticia de la muerte de Retamar.  No es necesario que yo abunde en palabras sobre lo que ha sido y seguirá siendo para todos nosotros.

“En estos momentos te doy un fuerte abrazo y agradeceré le extiendas mi pésame a los queridos amigos de Casa de las Américas. Sentida pérdida mitigada por el saber que su legado perdurará”.

Solidaridad Con Cuba. Colectivo De Pensamiento y Cultura

“Solicuba expresa su más profundo pesar por el sensible fallecimiento del destacado escritor cubano Roberto Fernández Retamar acaecido en La Habana ayer.

“El escritor desaparecido fue una de las figuras más caracterizadas del pensamiento martiano y una de las expresiones más emblemáticas de la cultura cubana. Su partida deja un vacío inmenso.

“Al adherirse al duelo por el deceso del extinto, SOLICUBA renueva su solidaridad inquebrantable con el gobierno y el pueblo de Cuba a quienes hace llegar su más sentidas condolencias”.

Stella Calloni (Presidenta CAPAC)                                                          

El Club Argentino de Periodistas Amigos de Cuba “hace llegar las condolencias a familiares, amigos y al pueblo de Cuba por la muerte física del revolucionario y gran poeta cubano Roberto Fernández Retamar, presidente de Casa de las Américas.

“Fernández Retamar, que estuvo desde los inicios de la Revolución Cubana, reconocido y respetado en todo el mundo, recibió una cantidad de distinciones, dejando una vasta obra poética, ensayos, libros, pero fundamentalmente el ejemplo de un intelectual revolucionario en todas sus facetas. Su lucha por el rescate de memorias y culturas fue inclaudicable tanto como la gran sabiduría y humildad con que defendió la cultura de Nuestra América, verdadera esencia del largo camino de la descolonización.

“Su vida y su obra son un ejemplo para el mundo, como el amor por su patria, por América Latina y por la humanidad. «Un sabio cubano decía: la verdad que no se puede definir es la más exacta. Intentar definir la poesía no me parece posible, pero sé que el ser humano no puede vivir sin poesía. Yo tengo algunos ejemplos curiosos de eso. En 1970 estaba en pleno apogeo la guerra de Vietnam, fui con un grupo de cineastas cubanos a filmar un documental de la guerra que padecía Vietnam y llegamos a Hanoi y presenciamos muchos bombardeos tremendos, y empecé a escribir poemas, poemas que después se convirtieron en un libro que se llama Cuaderno Paralelo, y se llamó así porque sentía que había un paralelo entre Vietnam y Cuba, pues la guerra de Vietnam pudo haber sido la guerra de Cuba; pero lo curioso no es que yo empezara a escribir poemas al mismo tiempo, sino darme cuenta que en los momentos de gran tensión el ser humano se va a la poesía, puede ser que esté enamorado, desenamorado, enfermo, moribundo, o que tema el olvido, la muerte o la guerra. En los momentos intensos el ser humano prefiere la poesía. Muchos piensan, apocalípticamente, que la poesía va a desaparecer, pues yo creo todo lo contrario, la poesía es cada vez más necesaria para el ser humano.  Los poetas surgen por necesidad orgánica de la humanidad», dijo Roberto Fernández Retamar en una entrevista con la periodista y poeta ecuatoriana Aleyda Quervedo.

“Desde nuestro Club Argentino de Periodistas Amigos de Cuba tomamos el compromiso de difundir su obra no sólo poética sino su pensamiento político, filosófico, revolucionario, tan necesario como nunca en tiempos de retornos coloniales”.

Hortensia Campanella (Fundación Mario Benedetti)

" (...) viviendo una gran tristeza, te mando un gran abrazo que me gustaría compartieras con los compañeros de la Casa. Imagino la congoja, y nosotros, de lejos, apenas podemos creerlo".

Sergio Gutiérrez Negrón (escritor puertorriqueño)

“Cuando me dijeron que nos juntaríamos con Fernández Retamar en septiembre del 2017, entre un huracán Irma que destruyó la Habana en la que nos encontrábamos y un huracán María que destrozó el Puerto Rico en el que no estábamos, yo pensé que hablaban de otra persona, algún hijo o sobrino. Juraba que Fernández Retamar había muerto muchos años antes. Se lo dije a alguien y se rieron pensando que era un chiste. La verdad que no. Lo pensaba bien muerto, como por alguna razón suelo pensar a la gente que leí en la universidad y que hicieron mella. Leí el Calibán, sin mucho contexto, en la iupi y fue ahí que me tropecé por primera vez con el llamado de repensar la historia desde otro personaje, desde otra posición. Creo que fue el primer texto que me hizo pensar, de cierta manera, el Caribe. No leería La tempestad aún, ni la de Shakespeare ni la de Cesaire, pero sí vería alguna película del sesenta y me aprendería las famosas líneas de la lengua y la plaga roja.

“De ahí en adelante seguiría encontrándome con el Calibán y sus revisiones cada tres o cuatro años, siempre en un contexto diferente, siempre con una lectura distinta, siempre pensando a su autor muerto. Excepto el año pasado cuando, después de finalmente conocerlo (“Alguien llame a Silvio para que de un conciertito”, “No, Retamar, Silvio no está en el país ahora mismo”, “¿Están seguros? Llámenlo a ver”), volví a leerlo con algunos estudiantes. Fue una sensación extrañísima. Uno lleva tantos años invertido en la muerte del autor y de repente te das cuenta que el libro tiene pulso y que respira, y qué cosa rara la vida. El asunto es que desde que me enteré anoche que Fernández Retamar ahora sí está muerto, no he dejado de escuchar el latido de su libro en mi librero, haciendo vibrar el estante.

“(By the way, siempre he pensado que un apellido como “Retamar” sólo se puede dar en la vida; en la ficción siempre sonaría como too much)”.

Francisco Proaño Arandi (escritor ecuatoriano)

“Profundamente impresionado por el fallecimiento del enorme poeta y ensayista Roberto Fernández Retamar, entrañable amigo y voz iluminadora de las letras hispanoamericanas, hago llegar a ustedes los sentimientos de pesar y solidaridad para todos quienes hacen Casa de las Américas y cumplen fielmente su ideario de escritor comprometido con las mejores caiusas de América Latina”.

Gustavo Bell Lemus (exembajador de Colombia en Cuba)

“Con mucho pesar recibí la noticia del fallecimiento de don Roberto quien personificaba para mí los años inolvidables en La Habana, siempre afable y cariñoso conmigo, su figura y su limpia sonrisa eran propias de un espíritu grande. Su nombre pasará a ser sinónimo de Casa de las Américas y con ello mi eterna gratitud por todo lo que aprendí de sus actividades culturales”. 

Paul y Mouny ESTRADE (Francia).

“Triste y profundamente impactados, saludamos respetuosamente la memoria imperecedera de nuestro Roberto, querido compañero y amigo nuestro desde decenios. Con él se ha ido, bien cumplida su tarea, un hombre de vastísima cultura y de elevado sentido de las responsabilidades del intelectual comprometido con el pueblo de su tierra y su continente. Actor incansable y portavoz acertado de Casa de las Américas, tanto de la Revista, como de la institución, aquel inmenso pensador crítico, ensayista, periodista y poeta ha de quedar para siempre en las letras cubanas y latinoamericanas como la excepcional encarnación de la labor cultural de la Revolución, por su firmeza y su sensibilidad, su inteligencia y su agudeza, su audacia y su apertura, la flexibilidad y la riqueza de su escritura. Nosotros que tuvimos el privilegio de poder enseñarle en nuestro jardín de Orleans, para asombro suyo, unas retamas en flor, deseamos que le acompañe en su último viaje un ramo de nuestro silvestre pero siempre vivo Retamar”.

Grínor Rojo (ensayista chileno)

“Escribo para manifestarles mi tristeza y mi solidaridad por la muerte de nuestro querido y admirado Roberto Fernández Retamar. Fue un grande entre los grandes. En la cultura latinoamericana ha dejado una huella que no se borrará, y en todas las direcciones. Como el poeta de "Elegía como un himno", como el ensayista de Caliban, como el profesor en la Universidad de La Habana, como el académico doctor honoris causa en media docena de universidades europeas y latinoamericanas, como la cabeza de Casa de las Américas durante medio siglo, como el político en la Asamblea Nacional del Poder Popular y, por supuesto, como el devoto martiano que fue. Pocos, muy pocos de nosotros, podemos exhibir una hoja de vida tan digna, tan honorable y tan rica como esta suya. Pero lo que sí podemos hacer es agradecer el haber tenido la suerte de escucharlo y de leerlo. Siento que sus palabras nos hicieron mejores”.

 

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