Dos Casas en una: Casal Català rinde homenaje a la Casa de las Américas

Dos Casas en una: Casal Català rinde homenaje a la Casa de las AméricasJoan Serra, director de la Casal Català, en Mérida, Yucatán, durante la conferencia por los sesenta años de la Casa de las Américas

Con un sentido tributo al poeta y ensayista Roberto Fernández Retamar (1930-2019), quien por más de treinta años fue presidente de la Casa de las Américas, comenzó el homenaje que Casal Català, de Mérida (Yucatán) rindió a la institución cubana en ocasión de sus sesenta años de fundada.

Apenas unos días después del fallecimiento del poeta en La Habana – esta quizá haya sido la primera evocación a Retamar fuera de la Isla –, Maité Hernández-Lorenzo, directora de Comunicación e Imagen de la Casa, se refirió brevemente a la trayectoria de Fernández Retamar en la institución desde que fuera designado por Haydee Santamaría para dirigir la revista Casa de las Américas en 1965, aunque previamente había sido un colaborador activo. Luego, al retirarse el pintor cubano Mariano Rodríguez, presidente al morir Haydee, Retamar asumió la dirección de la Casa de las Américas hasta su muerte. “No solo ha sido una pérdida para la Casa, sino para lo que la Casa representa, la América Latina y el Caribe en su conjunto”.

Joan Serra, director de Casal Català y artífice junto a la periodista Eugenia Montalván Colón al frente del Centro Cultural Ule, de la visita de Hernández-Lorenzo a Mérida, le dio la bienvenida cálidamente con el obsequio de una pequeña casa típica maya, otoch. “Hoy, esta casa recibe a otra casa. Una casa amiga, una casa hermana, una casa matriz donde caben todas las casas. Una casa motor, una casa nexo, una casa faro que este año cumple 60 vueltas al sol. Esta es la excusa que nos convoca hoy, pero el motivo real es aun más profundo y a la vez más mundano: es el deseo de compartir, de soñar, el deseo de construir el que nos ha permitido unir estas dos casas, que unidas ya conforman una calle. Una calle que, junto a otras calles, a otros sueños, conformaría un barrio, y con otros barrios conformaría una ciudad, y con otras ciudades conformaría un mundo de puertas abiertas, de cordialidad y de diálogo. Parafraseando al poeta y soñador Roberto Fernández Retamar, quien sigue tejiendo sueños en un lugar bonito lleno de luz, deberíamos edificar un mundo habitado por muchas casas donde residan los y las que hacen los mundos y los sueños, las ilusiones y las sinfonías, las palabras que nos desbaratan y nos construyen”.

El viernes 19 de julio, vísperas de la muerte del poeta, la Casa inauguró la exposición La línea de la vida. 60 años de la Casa de las Américas, en la cual se muestra, de manera sintética, seis décadas de actividad ininterrumpida en las cuales, al unísono, se han ido edificando nichos de afectos con los intelectuales, artistas y escritores que han contribuido también a esa vida. Esta muestra, que será reabierta en septiembre hasta el próximo año en la Casa, fue el eje conductor de la charla de Hernández-Lorenzo.

Un relato que también habla de una parte de la historia cultural más reciente de un continente y que pone en valor la vocación de la Casa por reconocer una identidad latinoamericana y caribeña, por construir un espacio de autorreconocimiento. En su intervención, en la cual surgieron preguntas a propósito del futuro de la Casa, Maité hizo énfasis en las palabras que el propio Retamar, en un mensaje que grabara para el concierto que Silvio Rodríguez ofreciera el 26 de abril en homenaje a la Casa, dijo: “Los invito a recordar el porvenir”. Cumpliendo esa invitación final de Roberto, la Casa y sus caseros, aquellos que la habitan con su trabajo diario y los que contribuyen con su obra y su pensamiento, honrarán su memoria.

La continuidad del vínculo entre la Casa y Casal Català tendrá su segundo momento cuando Joan Serra y la fotógrafa Claudia Novelo participen en el Taller de Casa Tomada que tendrá lugar en noviembre de este año.

Por otra parte, Hernández-Lorenzo ofreció una charla sobre teatro cubano en El Teatrito y realizó una presentación de su libro de cuentos Las memorias vacías de Solange Bañuelos, Ediciones Matanzas, en el Centro Cultural Ule, un espacio que apuesta por la creación y el intercambio entre artistas de diferentes disciplinas. Igualmente, visitó el rotativo Por Esto! – periódico que realizó una gran cobertura de la presencia de la Casa en Mérida en estos días – con la intención de establecer un vínculo permanente y directo con la Casa de las Américas en aras de promocionar las actividades y premios de la institución cubana.      

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